Una de las manifestaciones culturales más importantes que aún sobreviven en México es la peregrinación de los Wixárikas –como hoy en día son nombrados los huicholes- hacia el Cerro del Quemado en Real de Catorce, San Luis Potosí. Por ello mismo, el presente artículo tiene como fin presentar a grosso modo los sitios sagrados Wixárikas que hoy en día se conservan y son transitados en el interior del municipio de Villa de Ramos, así como su ritos de paso e iniciación en referidos sitios, por lo cual retomaré datos de la primera visita que realizaron autoridades de la CDI, SEGAM y representantes Wixárikas de Durango, Nayarit y Jalisco.
En lo que respecta a Villa de Ramos es uno de los espacios de la subregión altiplano que colinda con del estado de Zacatecas como son las localidades de Pánfilo Natera y el Saladillo, en lo correspondiente al estado potosino colinda con Santo Domingo y Salinas. Cabe señalar, que a la par con otros municipios del altiplano, Villa de Ramos representa hoy en día uno de los espacios más relevantes del semidesierto potosino por su riqueza biológica y cultural. Puesto que cada año ha sido un lugar de paso muy importante para la cultura Wixárika en su peregrinación sagrada hacia el Cerro del Quemado o Leunar (lugar donde nació el sol). Siendo éste último lugar el más importante puesto que allí se realiza la última ceremonia para representar “la primera vez que salió el sol y que fue creado al ser sacrificado un niño al fuego”.
Datos recopilados en la Coordinación para la Atención de los Pueblos Indígenas del Estado, señalan que desde 1994 el pueblo Wixárika ha desarrollado una labor importante para la protección de sus lugares sagrados y en el 2000-2001, ésta región fue decretada como Área Natural Protegida bajo la modalidad de Sitio Sagrado Natural. Por lo que la superficie de la ruta dentro del estado potosino es de 138 kilómetros y un polígono de 140, 211, 84 hectáreas; comprendiendo porciones territoriales de los municipios de Villa de Ramos, Salinas, Villa de Guadalupe, Villa de la Paz, Charcas, Matehuala y Catorce.
En su peregrinaje se encuentran parajes, manantiales, cerros o rocas que constituyen sitios sagrados que representan símbolos encausados a su cosmovisión de la creación del mundo ya que ésta ruta constituye históricamente la que transitaron alguna vez sus dioses y antepasados que crearon al mundo. En éste sentido al pisar tierras potosinas el primer lugar al que llegan es la localidad de Sauz de Calera o como es conocido en la lengua Wixárika “Ten + ipa” lo caracteriza por ubicarse en un arroyo entre enormes álamos. En referido lugar el 12 de agosto del 2008 tuve la oportunidad de conocer cómo se llevaba a cabo un rito que previamente los wixárikas realizaron en las orillas de dicho arroyo al pie de un álamo, el cual consistió en clavar en el suelo una “brasilia”; flecha de madera en la cual la ornamentan líneas de colores café oscuro. De acuerdo con las creencias wixárikas estás flechas ó “brasilias”, les ayuda a tener una buena cosecha en el campo y buena salud entre ellos. Posteriormente, nos dirigimos hacia “+R+ miti´u” segundo sitio sagrado ubicado en la localidad del Zacatón; posteriormente “Wix+xa Mutiawie” ubicado en Salitral de Carrera; “Kieraka Yuawi”; “Kiuxtwei”; “Kieraka Manuka”; sitios ubicados en la Cabecera Municipal.
En una animada charla con el señor Francisco Hernández habitante de Villa de Ramos me compartió una de sus experiencias cuando nos encontrábamos reunidos ante el Comisario y demás autoridades que nos acompañaron:
Cuando era pequeño veíamos como llegaban en caravanas los huicholes, llevaban los burros repletos de sus cosas, veíamos como realizaban sus danzas a veces hasta los animales que casaban y comían. Luego allí, en el Cerro de la Cantera, prendían fogatas y dejaban ofrendas, que nosotros aún siendo niños nos llevábamos como: jícaras, flechas y monedas.
En lo que corresponde al Cerro de la Cantera en la cima se encuentra la figura de Cristo Rey con una altura de 16 metros, donde cada año se lleva a cabo el Viacrucis en las calles hasta llegar al Cristo. En la cuesta de dicho cerro se encuentra una roca donde se realiza un rito de paso importante ya que allí es donde vendan los ojos de los wixárikas que por vez primera realizan la peregrinación hasta llegar a la localidad del Yoliatl o “Tatei Matinieri”, donde llevan a cabo el bautizo así como la entrega de ofrendas en el manantial. En éste sentido todos los sitios son el lugar de algún ser divino al que se le ofrenda para que favorezca la vida, la lluvia, la cosecha y salud. No obstante ello en ésta región recolectan su planta sagrada conocida como hikuri o peyote que favorece la obtención de conocimientos al entrar en dialogo con sus dioses.
Sobre esto último llama la atención las formas en que se han organizado los Wixárikas tanto de Durango, Nayarit y Jalisco en torno a su peregrinación, puesto que el saqueo y depredación por parte de visitantes que acompañan a cierto wixárikas llevando a cabo sus ritos, han ido acabando poco a poco con su planta sagrada deteriorando seriamente el entorno. Por lo que hoy en día se han protegido dichos sitios sagrados y conservando sus ofrendas. Acciones encaminadas en la búsqueda del rescate y respeto por parte de todos los habitantes de la subregión altiplano. Y sobre todo de aquellos lugares por donde transitan hacía el Leunar. En éste sentido la importancia que representa las peregrinaciones en el semidesierto potosino permite que la cultura Wixárika se conserve y desarrolle, permitiendo que las nuevas generaciones den vida a unas de sus tradiciones que se han conservado a lo largo de la historia. Finalmente en los últimos años instituciones como CDI, CEAPI, SEGAM, Agenda Ambiental y Ayuntamientos han dedicado sin reparo esfuerzos para la conservación y protección de los sitios sagrados en su ruta histórico cultural Wixárika.
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