El gobierno de Estados Unidos habría vigilado de cerca al gobernador Rubén Rocha Moya, hoy acusado por presuntos nexos con grupos del narcotráfico, desde el año 1968.

Con información de El Universal, el seguimiento de Rubén Rocha Moya por parte de agencias de espionaje coincidió con su liderazgo en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México.

Esto debido a que las autoridades de la época consideraban sus posturas ideológicas un factor de riesgo para la estabilidad interna de Estados Unidos en aquel entonces.

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Estados Unidos y México tendría en la mira a Rubén Rocha Moya desde 1968

Con información de El Universal, se reveló que la Dirección Federal de Seguridad (DFS), agencia de espionaje mexicana, siguió desde su juventud al gobernador Rubén Rocha Moya.

La vigilancia aumentó conforme consolidaba su presencia académica, registrando meticulosamente sus movimientos en organizaciones de izquierda como el de Lucio Cabañas.

Los agentes recopilaron datos sobre su influencia en el magisterio, conformando un expediente que lo acompañaría por gran parte de su vida pública.

De acuerdo con El Universal, fichas técnicas que se encuentran resguardadas en el Archivo General de la Nación, dan muestra de cómo la DFS destacaba a Rocha Moya por sus tendencias socialistas.

Debido a su injerencia en diversos municipios de Sinaloa, el mandatario se convirtió entonces en objetivo prioritario para las persistentes labores de espionaje gubernamental.

Las bitácoras detallan su participación en el movimiento de huelga universitario y su involucramiento en protestas con familiares de personas desaparecidas en la década de 1980.

Estos registros oficiales confirman que su activismo representó una constante “amenaza” que ameritó décadas de observación ininterrumpida por parte del aparato de seguridad mexicano de la época.

Ello ante presiones de Estados Unidos, quienes mantenían una vigilancia sobre objetivos señalados de ser un presunto riesgo ideológico.

Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa.