* La eliminación de tenencia complicaría finanzas estatales, advierten

México, 5 Jul. (Notimex).- Urge un rediseño fiscal en México, pues la deuda de los estados se ha incrementado de forma significativa en los últimos años, mientras su capacidad para generar ingresos por sí mismos es limitada, estimó Consultores Internacionales S.C. (CISC).

Refiere que a ello se suma que el plan de eliminar la tenencia vehicular a partir de 2012 trae consigo un escenario complicado, ya que la merma para las finanzas estatales sería de más de 25 mil millones de pesos, según el Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas (Indetec).

El instituto señala que los recursos que se dejarían de recaudar por eliminar la tenencia local serían equivalentes a cancelar la construcción de mil 700 kilómetros de carreteras por año y dos mil 100 escuelas primarias, o a suprimir 70 por ciento de los recursos destinados para los servicios de agua potable.

En un análisis, CISC alerta que la deuda pública de diversos estados se ha incrementado, lo que genera cierta incertidumbre para la estabilidad económica a mediano plazo.

Las obligaciones financieras tanto de estados como de municipios se incrementaron en 25.9 por ciento de 2008 a marzo pasado, aunque en los últimos meses ha disminuido su tendencia a crecer.

Además, las obligaciones financieras de algunas entidades, como Nuevo León y Quintana Roo, superan incluso el monto de las participaciones federales que reciben.

El tema radica en la capacidad que tienen para hacer frente a dicha deuda, pues al cierre del primer trimestre de este año, 86 por ciento de la deuda total de los estados está garantizada por participaciones, pero el 14 por ciento restante corresponde a deuda de corto plazo, según el Indetec.

Existe también alta dependencia fiscal en los recursos otorgados por el gobierno federal, los cuales representan cerca de 64 por ciento de los ingresos estatales totales.

"No tomar medidas compensatorias para fortalecer la capacidad de generar ingresos podría ejercer presión a la baja sobre las calificaciones de los estados", advierte la empresa de consultoría.

La calificadora Moody´s dio a conocer recientemente que la contratación de deuda de corto plazo de los estados se ha incrementado al punto de que ya significa un riesgo para sus finanzas, debido sobre todo a que carecen de suficiente flexibilidad presupuestal para enfrentar sus obligaciones adquiridas.

Para CISC, el tema representa un problema estructural del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, pues no brinda los incentivos necesarios para reforzar su sistema recaudatorio.

Por un lado, la estructura impositiva de dichas entidades les da pocas atribuciones, pues sólo tienen ciertos impuestos permitidos.

Por el otro, la falta de mecanismos de transparencia, así como la holgura que se ha dado a dichos gobiernos para decidir sobre el manejo del presupuesto que reciben del gobierno federal, limitan aún más estos incentivos.

Como consecuencia, expone la firma, gran parte de la deuda adquirida se ha dirigido hacia operaciones gubernamentales y no hacia inversión en obras públicas. Además, la eliminación de la tenencia a partir de 2012 complicaría el escenario para las finanzas estatales.

La consultora afirma que estos factores hacen aún más evidente la necesidad de una reforma fiscal efectiva y flexible a corto plazo, pero el planteamiento requiere ir más allá que sólo aumentar la recaudación.

Se deben tomar medidas para resolver problemas estructurales que impliquen mecanismos para mejorar la distribución de los recursos, al tiempo que se incremente la transparencia y rendición de cuentas, añade en el reporte.

NTX/IM/RMN