Luis Javier Garrido participó en el foro donde se discutió la Huelga del Sindicato Mexicano de Electricistas.
COBERTURAS
PERSONAJE
Julio Hernández López describe a Luis Javier Garrido como "un gran pensador, hombre recto, comprometido. Maestro universitario y escritor. Como tesis doctoral presentó lo que luego sería un clásico: El partido de la revolución institucionalizada. Su padre fue Luis Garrido Díaz, quien fue rector de la UNAM en dos periodos (1948-1953). Como orador, conferencista, articulista y profesor, mantuvo un estilo directo, valiente, sin ambages".
Y acota, "su muerte es una pérdida para el pensamiento de izquierda en momentos en que más se necesita lucidez y análisis profundo".
Por su parte Irma Sandoval Ballesteros del Instituto de Investigaciones Sociales indicó que el "escritor, profesor e investigador universitario y analista político mexicano que colaboraba semanalmente en el periódico La Jornada, se caracterizó por ser un crítico constante de los Gobiernos mexicanos, usando argumentos políticos y sociales teoricos basandos en el interés público y de las bases sociales. Prueba de lo anterior, sus libros, artículos einnumerables conferencias, en México y en otros países".
Los artículos de opinión de Javier Garrido se caracterizaban por la férrea defensa de los derechos y garantías constitucionales y los movimientos sociales.
Prueba de ello la columna titulada "La Marina" de enero del 2011, donde señaló que el rechazo del titular de la Marina y de la prensa oficialista a dos recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a principios de 2011, abrió "nuevas amenazas para el futuro del país, al que el régimen calderonista de facto hunde cada vez más en la ilegalidad".
En sus colaboraciones periodísiticas se manifestó en contra de la elección presidencial fraudulenta de 1988 en México, el cobro de cuotas a los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1999 y a favor de levantamientos como el zapatista en Chiapas de 1994.
En tiempos recientes, se manifestó en contra del desafuero de Andrés Manuel López Obrador en 2004 y a favor de la Resistencia Civil Pacífica convocada por éste tras el conflicto poselectoral mexicano en 2006.
El estílo directo y conciso en sus artículos le ha llevado a polemizar en las páginas del diario con gente como Enrique Krauze, Fernando Belaunzarán, Carlos Vega Memije y Sergio Zermeño.
Sus líneas de investigación fueron la crisis de los sistemas políticos contemporáneos, el sistema político mexicano, el Partido Revolucionario Institucional y la transición mexicana de fines del siglo XX y principios del siglo XXI.




