Escribir sobre la delicada situación de Haití es algo que no debe hacerse a la ligera. Pero cuando la ayuda filantrópica se mezcla con el
Escribir sobre la delicada situación de Haití es algo que no debe hacerse a la ligera. Pero cuando la ayuda filantrópica se mezcla con el deporte y la estrategia publicitaria, entonces ahí es cuando comienzan los problemas.
Por un lado comprendo los puntos de vista como el que me compartió un amigo, quién opina que mientras la ayuda a Haití fluya, considerando la situación crítica en que se encuentra esta especie de Pompeya del Caribe, no importa su cantidad, ni su origen.
Pero cuando en el caso de Televisa dicha ayuda se convierte en una lotería macabra, en donde se donan 100, 000 pesos por cada gol anotado, como ocurrió en el caso del partido América — San Luis del pasado domingo, ahí es cuando uno se pregunta si esa manera de distribuir la ayuda es la correcta.
El argumento de los golpeadores de esta columna obviamente será el de “¿Y cuanto has donado tú?”, pero ese no es el punto. El punto es, por ejemplo, que habría pasado si ese partido del América, en lugar de haber quedado 5-1 hubiera quedado 0-0, ¿no se habría donado nada a Haití entonces? Televisa es una empresa fuerte, poderosa, con dinero de sobra para apoyar con 600, 000 pesos y mucho más a la afectada nación caribeña y sinceramente no necesita de estos penosos sainetes para apoyar la causa haitiana. Después de todo, por lo que tengo entendido, donativos de este tipo son deducibles de impuestos. ¿Para qué apostar entonces por el espectáculo barato de donar una cierta cantidad por cada gol anotado mientras ancianos haitianos mueren de hambre y deshidratación y los sobrevivientes que aún quedan en las ruinas colapsadas de los edificios están a punto de fallecer?
No cabe duda que en vista de siniestros de esta magnitud, el esperar un mínimo de buen gusto por parte de Televisa quizás sea mucho pedir.

termina tu prepa gordo huevon
Anónimo on Mar, 01/19/2010 - 17:17