Tengo que decir esto antes de empezar: estoy realmente contenta y orgullosa de lo que logramos hoy en el Tecnológico de Monterrey. ¿Por qué? Simple. Rodrigo Medina puso mantas, hizo comerciales y mandó a cuanta persona pudo a hacerle promoción a su marcha hace 2 domingos. Su resultado fueron aproximadamente 4 mil personas. El Tec se limitó simplemente a invitar a la comunidad del Tecnológico y sociedad en general a través de un comunicado en su página de internet y según cifras preliminares publicadas en El Norte, hubo alrededor de 1500 a 2 mil asistentes a la marcha.

Esto me dice 2 cosas, la primera, que hay más credibilidad en nuestra Institución sin necesidad de tanto circo, maroma y teatro; y la segunda, que hubo una respuesta por parte de la comunidad del Tec ante la situación actual de nuestro país. Que hay más alumnos como yo (próxima exalumna), padres, profesores y directivos interesados en hacer un cambio por este país y que se dieron cita hoy en el estadio para reflejar su sentir.

Llegué a las 8:45 AM al lugar donde nos convocaron, fue muy alentador ver a muchas caras conocidas y no sólo a la gente que vino de otros campus, eso demuestra cuánto nos importa en nuestro propio campus lo que nos está pasando. Fuimos por nuestra respectiva camiseta y regresamos al punto de partida. Había gente de todos lados para donde volteara, y eso realmente me daba mucho gusto, ya que eso también muestra como este asunto es de todos y no de sólo unas partes del país.

La marcha empezó pasaditas las 9 AM, no es que quiera ser morbosa pero el viernes mi profesor de italiano me preguntó si sabía si el Dr. Rafael Rangel Sostmann estaría presente en la marcha o sólo en el pronunciamiento, le dije que no sabía y pues hoy llegué no más checando qué autoridades y directivos andaban, digamos que en el fondo tenía la esperanza de que sí estuviera. Y nada, que no me decepcionó, cuando llegué él ya estaba ahí, junto con el Dr. Bustani y otros directivos, y andaba saludando a varios de los alumnos presentes o a quien se le atravesara en el camino (eso es muy su costumbre).

Hicimos toda la marcha, había reporteros y fotógrafos por todos lados, cuando llegamos a la esquina de Garza Sada y Luis Elizondo, me sorprendió ver a muchos de éstos sobre el paso a desnivel de Garza Sada con tal de sacar las fotos desde allá arriba. Dimos la vuelta completa al Tec hasta llegar al estadio, nos fuimos acomodando y quedamos hasta en frente, me tocó estar a un lado de un señor que traía una hoja impresa con un dibujo del Cerro de la Silla que aparentaba sangrar, tenía una leyenda que decía: "Ni una muerte más".

No les hablaré de todo lo que dijeron, eso lo pueden ver en youtube o algo así, les diré un breve resumen de lo que me pareció más importante. La primera en hablar fue la mamá de Jorge Mercado, al principio de la marcha me tocó estar cerca de donde ella estaba y la vi saludar a mucha gente y bastante tranquila, inclusive sonriendo de vez en cuando. Al momento de hablar allá arriba, era diferente, de hecho yo que soy bien sentimental pues si me llegó un poquito, más que nada porque pensé en mi mamá y en lo que sentiría si hubiera sido yo la afectada. Realmente ella habló más de Dios y creo que en eso no me voy a meter, porque todos tenemos distintas opiniones al respecto, siento que a ella le sirvió para de alguna manera desahogarse y agradecer las muestras de cariño a la gente.

Después vinieron diferentes representantes de la comunidad del Tec, en resumen dijeron lo mismo, que el cambio empieza por nosotros, cosa que yo ya he mencionado en columnas anteriores y por las cuales algunos hasta me quieren linchar. Lo que me pareció importante fue la opinión del egresado, ya que él hizo mucho énfasis en que este cambio no es sólo de los jóvenes, cosa que siempre se dice, sino que también de los padres de familia y ex alumnos como él.

Ya para el final intervinieron el vicerrector de la EGAP quien habló sobre las propuestas en general, que para más detalle las pueden checar en el portal del ITESM y terminó la conferencia el Dr. Rangel. Tocó muchísimos puntos importantísimos, pero sentí mucho orgullo saber que al menos sabe que nuestra Institución se desenfocó y dejó de ver por el bien social para sólo buscar la excelencia profesional, que existe más gente que le ha pasado esta situación y que está desprotegida, que está consciente de que tienen que presionar a las instituciones públicas para que las propuestas que estamos haciendo salgan adelante, porque sabe la imagen tan fuerte que tiene ante la sociedad.

Sé que muchos no estarán de acuerdo, que dirán mil cosas negativas, otros tendrán PROPUESTAS positivas. Claro que debemos exigir a nuestros funcionarios públicos que hagan su trabajo, claro que muchas de las cosas que están pasando es culpa de políticos que se esconden (ya ni para que digo nombres) y de otros que hacen mal las cosas. Pero cuando nos echan la culpa a nosotros, ¿eso ya no nos gusta verdad? O qué ¿a poco nunca han dado una mordida? Ahí se los dejo para que le piensen 2 veces antes de pasarse un alto y luego negociarlo para ver "cómo nos arreglamos".