A Chava Cabañas, “Gordinho” como cariñosamente lo nombran los aficionados paraguayos, ayer le dispararon, lo “mataron” cerebralmente, lo revivieron y luego lo volvieron a “matar”. Afortunadamente a estas alturas Salvador sigue vivo, grave, pero estable y luchando por su vida.
Sin duda lo importante ahora es que el hijo, el esposo, el ser querido se salve. El asunto deportivo y mundialista pasa sin duda a segundo término. También las agresiones baratas y amenazas que ha recibido nuestro medio por publicar la fotografía de Cabañas tendido en el suelo del “Bar Bar”. Fotografía fuerte, cruda, sí. Representativa de la violencia que es cosa de cada día en nuestro país, desgraciadamente, también.
Lo que para mi, como aficionado al fútbol será una pena será no poder ver a Chavita en el mundial de Sudáfrica 2010. Paraguay es mi equipo favorito de sudamérica: no vive de sus glorias pasadas como Uruguay, no es arrogante como Argentina y no es letalmente eficaz como Brasil. Este incidente de violencia, que insisto, se ve muchas veces reproducido en ciudades más peligrosas de México como Tijuana, Mazatlán o Juárez, nos privará de ver a un jugador aún joven, pero con la madurez suficiente a sus 29 años, en todo su esplendor en una Copa del Mundo, Sudáfrica 2010, la cual sin duda era su copa.
Ánimo Salvador, recupérate pronto.

salvador cabañas
Anónimo on Sáb, 02/20/2010 - 19:15