Primero se quejaban de que los directivos de la Selección Mexicana de Fútbol no se apuraban en definir los rivales para los partidos amistosos antes del mundial de Sudáfrica 2010. Ahora se quejan de que en su parte final los rivales son “demasiado difíciles”, que el calendario “es muy exigente” y que podrían venir “golpes anímicos” en caso de que por alguna cuestión catastrófica se perdieran, y por goleada, los cuatro partidos finales contra las cuatro potencias futbolísticas que están alineadas como cierre espectacular de la preparación del “Tri”: Inglaterra, Holanda, Portugal e Italia.
Aunque para el fútbol mexicano está muy lejos el aspirar a un campeonato del mundo, sin duda el enfoque que se le debe dar a la justa mundialista es el de ir por la copa. Y esta clase de rivales, que en estos momentos de distancias deportivas que se acortan ya no asustan a casi nadie, serán sin duda un reto bienvenido en la preparación de la selección.
Aunque claro está, esto no borra los “partidos moleros” contra rivales de segunda o tercera categoría (la mayoría de ellos llevados a cabo en los EE. UU. por cuestiones comerciales), pero eso si, al menos se tratará de un banquete futbolístico para quienes nos gusta el fútbol y apoyamos más allá de lo racional a la selección de nuestro país.

Se están amarrando el dedo...
Dokecat on Lun, 02/01/2010 - 09:02