Televisa, además de parar su vergonzoso ataque contra el grupo
Reforma por atreverse a comentar sobre sus negocios y su apoyo
interesado a Peña Nieto, debe sacar de una buena vez sus manos de la
Selección Mexicana.
Realmente el último par de partidos amistosos han tenido
resultados paupérrimos: interinatos, patéticos intentos de lucrar
con una playera "edición limitada" del bicentenario, jugadores
desganados o con mala actitud que muestran la carencia de juego de
conjunto que ha aquejado de siempre a nuestro fútbol y un público
hastiado que por primera vez en lo que tengo memoria comienza a
amotinarse en contra de ese mal espectáculo en que ha degenerado lo
que debiera ser un representativo nacional competitivo, simple y
sencillamente por la cantidad de dinero que se maneja en el fútbol
mexicano.
A estas alturas Televisa debería de darse cuenta, tras décadas
de fracasos, que lo suyo son los negocios, no el fútbol, ni la
política.
Por otra parte, el partido de España ante Argentina me pareció
un auténtico tongo, el cual los ibéricos nunca se tomaron en serio
y en donde los sudamericanos demostraron que el problema nunca fueron
los jugadores, sino un personaje llamado Diego Maradona, el cual a
estas alturas resulta ya indefendible.