Platico a continuación lo ocurrido el sábado por la noche en el Estadio Universitario según lo que vi desde la Zona de Gol norte, contigua a la zona donde se ubica la barra de los Libres y Lokos.
No sé si estén al tanto de la situación del equipo, de manera que lo que sí puedo afirmar es que situaciones como la del sábado por la noche muchos las previmos, de hecho yo mismo lo puse en twitter desde hace más de un mes, cuando finalizó el partido contra Morelia y había gritos ya de "Quemar el estadio". La cada vez más desgastada relación afición-entrenador orillaba a la gente a reacciones cada vez más extremas, lo que mezclado con la indiscriminada venta de alcohol dentro del estadio hacia fácil deducir un final como éste hasta al más despistado.
El juego del sábado, no fue distinto de los previos vividos durante el presente torneo. El equipo en lapsos pareciendo querer, pero haciéndose evidente que no tenía con qué. Sin embargo, el equipo aguantó el 0-0 todo el primer tiempo, y parte del segundo con jugadas de peligro en el marco rival, que a pesar de los esfuerzos no fructificaron. La desesperación de la gente era algo que podías percibir y escuchar con los reclamos y los gritos generalizados. Cuando cae el gol de Toluca, fue como el detonante y mucha gente indistintamente comenzó a gritar en contra del entrenador Daniel Guzmán, figura principal en quien se fincó la responsabilidad del fracaso actual del equipo. En la zona donde yo estaba, no fuimos pocos los que gritabamos el ya clásico "¡Fuera Guzman!".
En la pantalla del estadio, donde se transmite el partido, durante las repeticiones que aparecen en la transmisión normal de TV en el estadio se sustituyen con imágenes de la afición, y sin excepción todas las personas que aparecían en la pantalla aprovechaban para mostrar sus mantas y/o camisetas con leyendas en contra del técnico, e incluso hubo una chica que después de saludar a la cámara, claramente en sus labios se leyó el grito de "¡Fuera Guzmán!", y la cámara la cortó de inmediato. Esta situación comenzó por generar discusiones, que al calor de las cervezas en varios puntos del estadio degeneraron en broncas. A causa de la división de opiniones, ya que había aun quien apoyaba al técnico, y reñían con quienes gritaban en su contra. El partido se volvió lo menos interesante y la atención estaba en las diferentes zonas donde se apreciaban disturbios.
Casi para el final del partido, a la derecha de nuestra zona en el área de butaca norte, comenzaron los famosos "chalecos verdes" (encargados de la seguridad dentro del estadio) a "reprimir", por decirlo así, a varios aficionados que querían mostrar sus mantas expresando su inconformidad con el técnico. La gente de los alrededores reaccionaba gritándole a los de Seguridad que los dejaran, que no los reprimieran, los gritos y los insultos proliferaban en contra de los "chalecos verdes", así como la aventadera de cerveza con todo y vasos y ya nadie volteaba a ver el juego, mucha gente incluso previendo cosas más graves comenzó a moverse hacia los túneles de salida para retirarse del estadio.
La mayoría de la gente comenzó a gritarle también a los policías (vestidos tipo SWAT) que se encuentran en los perímetros de la cancha de frente a la tribuna, cuando éstos y un encargado de seguridad que traía un radio en la mano, comenzaron a encarar a gente que se encontraba en mi zona (Zona Gol Norte) en las filas más próximas a la cancha. Le gritaban a la gente y todos en la zona gritábamos a los policías, desde insultos hasta cosas en clara burla como "¡polizetas!" o "te vamos a denunciar con la Marina, cabrón".
Cuando se pita el final del juego, estalló el abucheo de prácticamente todo el estadio, de la mayoría de los que aún seguíamos dentro del inmueble. En ese momento, escuché un alboroto en las filas de arriba, las que están cerca de los palcos, y vi a un chavo de camisa blanca de Tigres discutir con gente que estaba unas filas más abajo, no alcanzaba a escuchar todo lo que se gritaban pero los insultos y los manoteos al gesticular hacían evidente que mientras se insultaban se retaban a los golpes, sin embargo ninguno se aventaba, cada quien desde su fila se seguía gritando, si bien al chavo de blanco, desde las filas inferiores y de diversos ángulos, literalmente le llovían vasos de cerveza.
En ese momento, la barra Libres y Lokos, comienza a gritar una porra a favor del equipo, el clásico "tigueres! tigueres!" y la coordinación que tienen hace que se escuche bastante fuerte y clara su proclama, sin embargo la respuesta del resto del estadio fue contundente también, todos, y me incluyo, los abucheamos. Es un rumor muy sonado en Monterrey que la barra es pagada por el Club o por alguien dentro del Club e incluso por los mismos jugadores, si bien no todos, pero ya ha habido antecedentes. De manera que fue una reacción casi natural abuchearlos, ya que viendo el desastre de equipo que tenemos, en vez de protestar, parecían solapar el mal momento.
Adicionalmente, al menos en mi zona después del abucheo, les comenzamos a gritar "¡borregos!, ¡borregos!", en alusión a la forma en que los manipulan para apoyar en un momento como ése cuando se trataba de exigir.
Es entonces cuando vi a 3 personas llegar donde el chavo de camiseta blanca quien seguía discutiendo, y ponerse a su lado como para "defenderlo" o "hacerle el paro" como se dice coloquialmente, siendo que a pesar de los encaros e insultos no se había llegado a los golpes aún y nadie de los implicados se había movido de su lugar. Sin embargo, los gritos no duraron mucho mas, una de las 3 personas que llegaron corriendo provenientes de la zona de los LyL, no lo pensó más y se abalanzó filas abajo sobre las personas con las que discutían y comenzó a golpearlos, al ver esto, mucha gente comenzó a gritar que qué gandallas, qué hijos de puta y demás cosas, y es entonces, viendo los del resto de la barra que ya se habían desatado los golpes, que comenzaron, si no todos, la mayoría a escalar las mallas que los dividen de esta zona donde yo estaba, y a retar a quien se les pusiera enfrente y a golpear a quien les pareciera que los retaba, muchos gritando abiertamente: "¿A ver cuálespinchesborregos, hijos de su puta madre?".
Cuando vieron que la barra se desbocaba saltándose la malla, la gente comenzó a retroceder ahora sí espantada, buscando la salida del túnel que da a la puerta 5, me tocó ver cómo comenzaban a golpear a algunos de los que se quedaron, incluso el animador apodado o apellidado Soriano intentó intervenir para evitar que siguieran golpeando a un chavo. Las personas con las que yo iba decidimos mejor no quedarnos y brincando filas y el borde de la zona, saltamos hacia el túnel de salida. Cabe mencionar que durante este tiempo, a esos mismos policías que les habíamos gritado antes, les volvimos a gritar que ahora si se subieran, que ahora era cuando queríamos verlos, a ver si eran tan valientes, pero casualmente se desaparecieron y jamás hicieron acto de presencia en la zona para intervenir, solo se acercaron al foso que divide la cancha de la tribuna y fue para comenzar a evacuar gente hacia la cancha ya que las broncas seguían en las gradas.
Cuando salí del túnel, me tocó ver muchos chavos aparentemente de la barra salir corriendo hacia la avenida Pedro de Alba y cruzar hacia la Rectoría. Luego, unas señoras con chalecos verdes, llegaron corriendo también a cerrar las puertas impidiéndonos salir argumentando que afuera había broncas. Todos los que estábamos ahí en ese momento les gritamos que las abrieran, que la bronca estaba dentro en las tribunas, que allá es donde debían ir a intervenir, obvio, no fueron pero si abrieron las puertas y pudimos al fin salir. Ya afuera, no me tocó ver ningún disturbio. Ya que salgo hacia la avenida Barragán y, según escuché, la barra tomó dirección hacia la avenida Universidad.
En general, creo que fue algo que se pudo haber evitado, pero no hubo la voluntad o la capacidad de hacerlo.