Sin que se piense que Denise Dresser, Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo y tantos intelectuales más, están articulando un movimiento de “desarticulación” partidista, hay que reconocer la urgencia que hay ya, por ofertar al ciudadano de a píe, a ese que no tiene el menor compromiso (social, político o económico) con ninguna facción política, mas sí es depositario, de un sincero deseo de ver administrada a la federación por burócratas que al menos, respeten al ciudadano antes que a sus propios intereses de camarilla y/o partido político.
El cinco de julio en la opción que apunta “Candidato no registrado” pudiera ponerse el nombre Esperanza Perdida, Democracia Ausente, o bien, Democracia Extinta, y cruzar por estos candidatos que representan más el hartazgo que tenemos muchos, quienes sabemos que votar en las condiciones actuales, parece más un ejercicio de coerción, que de expresión política.
La búsqueda de la Asamblea Nacional por el Voto en Blanco, a decir de su vocera Denise Dresser, es la de lograr un mínimo de dos por ciento del padrón electoral con esta expresión, mas no es con idea de fundar un “nuevo” partido de los nuevos (com)-partidos, sino avalar una fuerza social que pueda impulsar acciones civiles como son la revocación de mandato por incapacidad política (léase cincuenta niños muertos, nomás por quemados), o remoción de funciones por corrupción (léase tráfico de influencias, narcotráfico y etc., etc.); así como la formación de un comité civil de revisión de acciones de los funcionarios, que nosotros mismos, empleamos cada tres, cuatro o seis años, a los diferentes puestos de elección popular.
Claro, alguien tiene que votar por los candidatos registrados en los partidotes políticos, pero, si de todas maneras la Esperanza ya esta Fallida, pues ¡Qué se pierde si votamos por ella!
PARA OREJA Y OPINA EN: laventanaciega@yahoo.com.mx

mamona fecalista
Anonimo on Jue, 07/02/2009 - 02:57