Pasé buena parte de este martes con Andrés Manuel López Obrador y su equipo de trabajo.En la mañana visitamos Pachuca;a las cuatro de la tardelo acompañé a una reunión de representantes del gobierno legítimo en el Distrito Federal y a las 7:00 PM estuvimos en Iztapalapa. Son ahora las 10 de la noche. El mítin terminó hace varias horas, pero después del evento estuve en las oficinas de López Obrador ubicadas en la Colonia Roma de la Ciudad de México. Ahí Andrés se reunió con sus principales colaboradores para diseñar la estrategia que lleve a Clara Brugada a ganar por la vía de que los ciudadanos de Iztapalapa voten por el candidato del PT, un extraordinario personaje de la resistencia civil apodado "Juanito". Es decir, AMLO y con él decenas de miles deciudadanos van a dar la pelea en Iztapalapa para que los chuchos, el tribunal electoral y el gobierno panista no se salgan con la suya y consumen otra imposición. Mañana escribiré más extensamente sobre lo que ha ocurridoenIztapalapa. Por lo pronto, quiero dar a conocer que el sábado y el domingo próximos, acompañado por un grupo de amigos, recorreré las calles de Iztapalapa para informar a la gente, casa por casa, lo que debe hacer para garantizar el triunfo de Brugada votando por el PT. Invito a los partidarios de López Obradorde todo el país a que viajen cuando puedan a Iztapalapa y ayuden a comunicar la nueva estrategia. El que no lo haga, es chucho. Enseguida, mi columna posteada desde temprano ytitulada "AMLO en Pachuca; la niña del PRD; Emilio y Elba".

Después de que escribí, poco antes de las siete de la mañana, la columna "La niña del PRD; Emilio y Elba; de Gira con AMLO", me dirigí al domicilio de Andrés Manuel López Obrador ubicado al sur de la Ciudad de México. De ahí partimos, en un par de camionetas, a Pachuca, Hidalgo, donde AMLO tenía que encabezar una reunión de los comités municipales del gobierno legítimo. En el grupo iban, además de Andrés Manuel y yo,César Yáñez, Jesús Ramírez y otras cuatro personas de las áreas de logística y prensa. En Pachuca, en el salón de un hotel, esperaban a López Obrador unos mil ciudadanos representantes de prácticamente todos los municipios hidalguenses. Uno de los asistentes dio un informe acerca de la forma en que ha crecido en la entidad el movimento lopezobradorista. Después, el presidente legítimo de México planteó algunas estrategias organizacionales básicas y se comprometió a volver a estar con ellos el próximo 14 de septiembre. Al terminar la reunión, volvimos a lacapitalmexicana. Escribo esto a las dos y media de la tarde. Dentro de un rato habrá otra reunión, en la que también estaré, de los representantes del gobierno legítimo en el Distrito Federal. Y a las 18 horas presenciaré el mitin en Iztapalapa que AMLO encabezará y en el que se va a determinar la táctica a seguir después del fallo, tan absurdo como inmoral, que le quitó la candidatura perredista en esa delegación a Clara Brugada para entregarla a una mujer de sobra identificada con los chuchos. Esta noche escribiré sobre lo que ahí ocurra. Eneguida mi columna, publicada desde temprano, "La niña del PRD; Emilio y Elba; de Gira con AMLO".

Por alguna razón, la niña del PRD -la que acompaña en los anuncios televisivos a los peores candidatos y funcionarios de este partido-, me recuerda a Elba Esther Gordillo. Supongo que así empezó su carrera la líder del SNTE: promoviendo desde chiquilla a los tramposos de su pueblo. En aquel tiempo, cuando tenía siete años de edad, seguramente ella no pudo impulsar en la TV a los charlatanes más reconocidos de su infancia porque, a juzgar por la edad que ahora aparenta, en la época en que Elba Esther cursaba la escuela primaria todavía no se había inventado la televisión. ¿O ya existía este portento de la comunicación y del entretenimiento? No lo sé.

Tal vez Elba no sea tan vieja, quizá mi percepción sobre su edad es absolutamente errónea. Si estoy equivocado, justificaré mi error diciendo que si no es de una era anterior, lo parece. Ella luce dinosáurica. Da la impresión de que siempre ha estado ahí, desde el principio de la grilla a la mexicana.

De lo que no hay duda es de su larga trayectoria lucrando con la política y el sindicalismo en nuestro país. Porque Elba Esther ha manejado mucho dinero, sin duda. No es suyo, pero lo usa como si lo fuera. Lo sabe gastar, como es del dominio público. Es famosa su ropa de lujo adquirida en las mejores tiendas de modas del mundo. Y ahora, con lo que le sobra, ha comprado tiempo de televisión para tener su propio programa.

Y para no ser menos que la niña del PRD que tiene como patiño a Jesús Ortega, la Gordillo exigió en Televisa que el suyo sea Emilio Azcárraga Jean. Sus deseos se le cumplieron y en el anuncio del programa de la maestra, Emilio estuvo ahí totalmente dispuesto a hacer reír a los televidentes. Qué maravilla.

Pero, bueno, debo ya abandonar esta reflexión sobre la nueva programación cultural de la principal televisora de América Latina. Son las siete de la mañana de este martes y ya casi es hora de que salga rumbo al domicilio de Andrés Manuel López Obrador. Le voy a acompañar en una de sus giras por alguna entidad cercana al Distrito Federal. Me dicen que la popularidad de AMLO crece como la espuma, a pesar de que la empresa de Azcárraga lo tiene vetado. Me interesa ser testigo de ese hecho único en la historia reciente de la política nacional. Escribiré una crónica que espero publicar aquí esta tarde. Hasta entonces.