Esta es una segunda actualización a mi columna "AMLO 2012" publicada el viernes 9 de julio de 2010. Di a conocer 10 razones por las cuales, en mi opinión, debemos apoyar la candidatura de López Obrador en las próximas elecciones presidenciales. En la primera actualización añadí tres más y la titulé "Tres razones adicionales para estar con AMLO en 2012". Añado ahora una razón más para estar con AMLO: Rodrigo Medina, gobernador de Nuevo León.

Estuve el sábado en la tarde en el Canal 22 en un programa diseñado para fomentar la conciencia de que los damnificados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas necesitan ayuda.

Al fin un canal con programación inteligente totalmente alejado de los esquemas comerciales de Televisa y TV Azteca, los conductores Laura Barrera y Germán Ortega enfocaron la discusión desde el punto de vista de la cultura en el norte del país. Me negué, de plano, a entrar en esa discusión, en primer lugar porque no estoy capacitado para profundizar en la misma y en segundo, y sobre todo, porque la actual desgracia de Monterrey y de las otras poblaciones inundadas en el noreste tiene más que ver con la corrupción que con cualquier otro factor.

Al arrancar el programa, Laura Barrera hizo un enlace con una reportera que estaba en un centro de acopio de ayuda para damnificados, ubicado este en la oficina de representación que el gobierno de Nuevo León tiene en el Distrito Federal. La periodista, a control remoto, dijo que se necesitaban botellas de agua, dulces, cajas de cartón... No es lo que ella solicitaba, sino lo que pedía el gobierno nuevoleonés encabezado por el priista Rodrigo Medina.

En mi participación lo que dije fue que simple y sencillamente me parecía escandaloso que el gobierno de Nuevo León solicitara botellitas de agua y dulces cuando esta institución, con el único propósito de hacer popular a Rodrigo Medina, gasta alrededor de un millón de pesos ¡al día! en propaganda en distintos medios de comunicación nacionales, sobre todo en Televisa. Si Medina dejara de cumplir sus convenios con la oligarquía mediática que lo llevó al poder, podría comprar millones de botellitas de agua para los damnificados. Pero no lo va a hacer, porque él no llegó al gobierno para servir, sino para servirse. Por eso, para acabar con todos los Rodrigos Medina que hay en México en todos los partidos, debemos luchar por cambiar las estructuras políticas apoyando al proyecto alternativo de Andrés Manuel López Obrador quien ha anunciado ya su intención de competir por la Presidencia en 2012.

Continúa ahora mi columna "Tres razones adicionales para estar con AMLO en 2012"

a) Marcelo Ebrard Casaubón, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, rápidamente salió a decir, después del destape de AMLO, que el acuerdo político establecido entre ellos dos no se ha roto. Ebrard y López Obrador hace unos tres años pactaron que sería candidato de la izquierda en 2012 el que llegara a a 2010 mejor posicionado en las encuestas. Hoy en día es claro que si bien la popularidad de Marcelo ha crecido, la de Andrés Manuel no ha bajado. Esto significa que el presidente legítimo supera al gobernante capitalino en todos los sondeos realizados, tanto en los serios como en los pagados por políticos y medios interesados en influir a la mala en la sucesión presidencial. Que Ebrard recuerde que el pacto no está roto, significa que tiene la esperanza de que, pronto, en encuestas futuras, él quede por arriba de AMLO. Si no ha ocurrido en los casi cuatro años que Marcelo Ebrard tiene al frente de la enorme jefatura de gobierno del Distrito Federal, menos sucederá después de quelagente de izquierda ha quedado inconforme con él por haber apoyado tanto las alianzas electorales con el PAN. No debe olvidarse de que, en última instancia, los que deciden quién es el candidato de izquierda son los votantes de izquierda, y estos no han quedado contentos con el excesivo pragmatismo que llevó al PRD a unirse al PAN. Para todo fin práctico, pues, el hecho de que Marcelo recuerde que existe un pacto entre él y Andrés Manuel, significa que lo quiere honrar. Y si revisamos los términos de ese acuerdo, no hay duda: la mejor opción para la izquierda en 2012 es AMLO. Ebrard lo sabe y apoyará. La única posibilidad de que Ebrard vaya en 2012 contra Andrés Manuel radica en que el PRD y el PAN logren una alianza por la candidatura presidencial con Marcelo como candidato, lo que se ve muy difícil, y Marcelo lo sabe. Como candidato del PAN-PRD Ebrard se atrevería a enfrentar a AMLO en 2012 si este fuera candidato solo del PT. Pero Marcelo, un tipo muy listo, si solo fueracandidatodel PRD por ningún motivo se enfrentaría a AMLO (PT). No le interesa a Ebrard quedar en cuatro lugar en la elección presidencial.

b) He leído numerosas columnas en los medios afines al gobierno, al PRI y al PAN en las que se critica con mucha dureza a AMLO por haber dicho que él será candidato en 2012. Esto significa que la mafia política empezará otra vez sus campañas de guerra sucia contra López Obrador. Por lo tanto, estamos en lo correcto los que queremos apoyar a Andrés Manuel.

c) En las redes sociales de internet, en las que son mayoría las personas de clase media y de derecha, el destape de AMLO ha sido visto como una esperanza de cambio. Obviamente no por identificación ideológica con el proyecto de Andrés Manuel, sino porque la gente ya no aguanta a los pésimos gobiernos panistas y sabe que lo peor que le podría pasar a México sería el retorno del viejo, autoritario y corrupto PRI.

Ahora mi texto "AMLO 2012":

¿Por qué Andrés Manuel López Obrador debe ser candidato en

las elecciones presidenciales de 2012?

1-

Porque es un hombre decente. En los últimos 20

años, debido a mi trabajo, he tratado a casi todos los políticos importantes de

México. De muy pocos de ellos puedo decir que viven de acuerdo a lo que formalmente

ganan. Es el caso de AMLO, sin duda. Casi todos los otros poseen casas enormes

en México y en el extranjero, obras de arte, coches de lujo, yates, joyas

finas, relojes carísimos imposibles de pagar con sus salarios. Andrés Manuel

vive con mucha modestia. No viaja en aviones privados y en los vuelos

comerciales jamás compra boletos de primera clase. No suele ir a restaurantes

caros, excepto si de plano se le compromete a hacerlo. En las giras come en

cualquier fonda barata. No conoce los buenos vinos. Es muy austero porque no

puede pagarse ningún exceso. Lo conozco, conozco a su familia, he estado en su

casa (un departamento pequeño de clase media), me consta lo que digo. Esta es

la verdad, no las calumnias que circulan acerca de su persona.

2-

Porque López Obrador en 2006 ganó las elecciones

presidenciales. A pesar de las presiones de tantos multimillonarios que

financiaron campañas de desprestigio en su contra, a pesar de todo lo que hizo

para perjudicarlo el entonces presidente Vicente Fox, y a pesar del papel

antidemocrático de los gobernadores del PRI y del PAN. Felipe Calderón llegó al

poder gracias al más escandaloso fraude electoral que se recuerde.

3-

Porque, con inteligencia, pudo controlar el

descontento popular provocado por el fraude de 2006. Andrés Manuel impidió que

estallara la violencia organizando la mayor protesta pacífica que se ha dado en

México: el plantón de Reforma y el Zócalo. Los que dormimos en aquellos

campamentos sabemos lo que ahí ocurrió y estamos orgullosos de haberlo vivido.

Sin duda, el plantón molestó a muchos ciudadanos, pero evitó un estallido

violento. La gente estaba dispuesta a cualquier cosa para impedir la burla.

Después de muchos días y de muchas noches de protestar contra el fraude, nos

retiramos sin haber roto un solo cristal.

4-

Porque AMLO ha organizado en estos cuatro años a

millones de ciudadanos en todo el país en una estructura de participación

política que nada tiene que ver con ningún partido. Incansable, López Obrador

ha recorrido todos los pueblos de México. Todos. Nadie lo había hecho antes.

Los más de 10 mil comités que tiene el gobierno legítimo en todos los rincones

del país superan a los de cualquier partido político.

5-

Porque el movimiento de AMLO, un líder

indudablemente izquierdista, es plural. Yo participo y soy de derecha, incluso

de extrema derecha (solo en lo que a política económica se refiere, para nada

en temas como el aborto y las adopciones y los matrimonios gay). Me consta que

mucha más gente de derecha colabora con el gobierno legítimo. A nosotros, que

no somos de izquierda, nos representa más un líder honesto como López Obrador

que partidos tan corruptos como el PRI y el PAN.

6-

Porque ningún político del PRD, del PT o de

Convergencia, los tres partidos que se supone son de izquierda en México,

supera a AMLO en popularidad en ninguna encuesta. Ni Marcelo Ebrard, a pesar

del buen trabajo que ha hecho en el GDF y del presupuesto que controla.

7-

Porque AMLO ha hecho crecer al movimiento de

resistencia, a pesar de tantos ataques, tanta calumnia, tanta mentira en su

contra. Andrés Manuel, contra lo que él mismo pensaba en 2006 y antes, ha

probado que se puede ser exitoso en política sin aparecer en la televisión. Ha demostrado,

igualmente, que es posible organizar a millones de mexicanos sin necesidad de

contar con enormes recursos.

8-

Porque López Obrador corregirá los errores que

ha cometido, sobre todo el de no haberse acercado lo suficiente a los

empresarios mexicanos (no pienso en Slim, Zambrano, Bailleres y los otros

Forbes que andan por acá). Está bien ser de izquierda, pero sin creación de

riqueza (que a eso se dedican los hombres y las mujeres de negocios) no hay modo

de acabar con la pobreza. Entiendo que muchos colaboradores de AMLO no lo

sepan, pero el presidente legítimo de México, mucho más sensato, de ninguna manera

lo ignora. Tendrá que ser más enfático en este tema.

9-

Porque, de plano, el mal gobierno de Calderón ha

probado que estaríamos mejor con López Obrador.

Y porque, pésele a quien le pese, así lo hemos

decidido millones de mexicanos que creemos en el gobierno legítimo. Que se

jodan, pues, el PRI y el PAN y el PRD chucho. Si el PRD quiere poner otro

candidato, que lo haga: quedará en último lugar en las presidenciales. Nosotros

vamos con López Obrador.