No, no estoy hablando

de futbol americano... aunque por la intensidad de las jugadas, esta jornada

electoral bien pudiera equivaler a un súper tazón político.

Se enfrentaron en

este proceso electoral dos grandes grupos políticos: Los Priistas (de siempre,

de ahora, viejos, nuevos, tecnócratas, políticos), contra las tribus salvajes

del PRD y los pretty boys girls del PAN.

A quien tuvo la

amabilidad y me hizo el honor de preguntarme y escucharme, se lo dije

claramente: Las elecciones, como los partidos de futbol, se ganan igualito que

una buena sesión de sexo... metiéndola.

Metiendo la boleta

de la suficiente cantidad de electores para contar con una mayoría que permita

ganar el proceso.

No es firmando

alianzas contranatura como hicieron PRD y PAN como se va a convencer al

electorado, históricamente (y quien desdeña a su historia se pelea con su

futuro), el PRD es más afín al PRI ideológica y pragmáticamente que al PAN, que

ideológica, pragmática y políticamente, es la antítesis de la izquierda

mexicana; es siendo CONGRUENTES con su formación, siendo EFICIENTES en su

trabajo electoral y siendo EFICACES para cumplir sus compromisos.

La alianza PRD/PAN,

viciada desde su nacimiento, generó entre los militantes de ambos partidos un

desconcierto total, sobre todo, cuando operó declinaciones de último minuto

como en Tlaxcala o las que no alcanzó a operar como en Zacatecas por

CONGRUENCIA de su candidato.

Ganar 2 o hasta 3

gubernaturas de las 12 en disputa, no se puede cantar como triunfo, si

consideramos que pierden, en conjunto, 3 de ellas que tenían en su poder

(Tlaxcala, Zacatecas y Aguascalientes).

Podremos hablar del

peso específico de las gubernaturas ganadas, de su simbolismo en el mapa

político nacional, de muchas cosas, la realidad, es que el PRI gobernará en 26

Estados, el PAN cogobernara en 4 y el PRD gobernará en 2; con esos números

llegaremos a la elección del 2011, en la que las baterías se centrarán en el

Estado de México, la joya de la corona del próximo año, fundamental por su peso

electoral.

¿Vale la pena ganar

dejando a un lado la congruencia con sus principios ideológicos? Porque para

algo los partidos tienen Estatutos, Declaración de Principios, Plan de Acción,

etc. etc., ¿o es solo para cumplir el requisito y que el IFE "afloje la

lana"?

A la ciudadanía

esto le parece (me cuento entre ellos), perverso, pues si bien vivimos en un

régimen de partidos, ya no están de acuerdo en las formas pragmáticas y muchas

veces oscuras con que se manejan, lo que les provoca problemas de cohesión, de

pérdida de estrategia, de quiebres en sus estructuras y en una total falta de

coherencia entre sus dichos y sus hechos.

Y si a congruencias

vamos, el partido que más congruente se manejó en estas elecciones fue el PRI,

pues caminó por el camino que siempre ha andado, echando a andar sus

estructuras electorales, regresando al ejercicio de la política que le llevó a

estar 70 años en el poder y que, de seguir así, lo regresará a los Pinos en

2012.

Hace falta un

profundo ejercicio no de autocrítica, creo que con las que les han llovido

tienen para hacer un libro, sino de ejercicio real de RESPONSABILIDAD,

RENDICIÓN DE CUENTAS Y TRANSPARENCIA, de #ACCOUNTABILITY pues, a las

dirigencias de los partidos, quienes deben entender que no es el pragmatismo

del #haigasidocomohaigasido el que los llevará a avanzar y nos llevará con

ellos, hacia el ejercicio democrático.

Porque no es un

ejercicio democrático aliarse con el gobernador de Tlaxcala, panista, cuando la

candidata perredista lo acusó de ladrón, nepotista, de peculado, de todo lo que

se le pudo ocurrir, al igual que a la candidata del PAN, a quien lo menos que le

dijo es que debía regresar a estudiar, para salir una semana antes de la

elección a "sumarse" a su causa por ¿"congruencia"?

Obviamente esto

generó la más fuerte protesta por parte del perredismo tlaxcalteca, quienes se

vieron justamente ofendidos y sobajados, por una dirigencia nacional a la que

lo que menos le importa son sus militantes, sino las prerrogativas y los

espacios de poder.

Podríamos decir lo

mismo en Zacatecas, pero ahí, la congruencia del candidato del PAN, impidió su

"alianza de facto" con el perredismo.

A mi modo de ver,

estamos cayendo en lo que nunca debimos haber caído, un bipartidismo pleno,

donde por un lado el PRI avanza como aplanadora, con la experiencia de sus 70

años de gobierno federal, más ya 10 de ejercer el poder sin una cabeza nacional

(solo los gobernadores), que con gran capacidad de #resiliencia, han aprendido

a nadar en las nuevas aguas a que fueron lanzados y, por el otro una extraña

mezcla de extrema izquierda, izquierda moderada, centro izquierda, centro

derecha, derecha moderada y extrema derecha, representada por el PRDPANPANAL

(alguna sigla habrán de inventar para sumar todo, de otro modo suena a

trabalenguas), que únicamente busca llegar al poder #haigasidocomohaigasido,

porque no encuentro programa de gobierno que pudiera darle cabida a todos.

Imagino la escena,

la Megaalianza triunfa en 2012... ¿Hacienda la continuará titulando el PAN para

seguirnos azotando con impuestos y más impuestos? ¿SEDESOL al PRD para que

diseñe programas para fortalecer y sacar avante a las clases más necesitadas

del país, que están jodidas porque Hacienda las jode a diario? ¿Mi mano derecha

poniéndome la corbata mientras la izquierda me la quita?

Carajo, creo que ni

en mi peor pesadilla tuve que resolver tal entuerto...

¿Y tú?