Al Embajador Gustavo Iruegas
"La campaña mediática contra Venezuela responde a intereses económicos particulares": Gustavo Iruegas.( http://www.cepr.net/documents/publications/venezuela-2009-02_spanish.pdf).
La decisión del Gobierno venezolano de expropiar una filial del mexicano Grupo Maseca ha traído al centro del debate las intenciones y la eficacia no solo del gobierno de Hugo Chávez, sino de todo el proceso revolucionario que se encuentra desarrollándose desde 1998 en Venezuela. Cabe señalar que cualquier cosa que ocurra en Venezuela tiene especial atención en México desde que en el 2006 los estrategas de la guerra sucia intentaron comparar al presidente venezolano con el entonces candidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador.
En la actual coyuntura de las expropiaciones no se debe debatir únicamente el acto de autoridad o el decreto, lo importante son las razones y los fines. Aun así es completamente legitimo que un presidente emanado de un real y verdadero ejercicio democrático use las herramientas que le dotan sus leyes, en su caso la Constitución, para garantizar uno o ambas de las razones fundamentales de la existencia del Estado: la seguridad y el desarrollo; el más claro ejemplo de lo anterior no lo dio el presidente Lázaro Cárdenas cuando en 1938 decretó la expropiación petrolera.
Sin duda la política económica del Estado bolivariano va en contrasentido de lo vivido en países como el nuestro, donde obedecemos a dictados e imposiciones de organismos internacionales y gobiernos extranjeros. Por lo tanto dada la diferencia de modelos lo mejor es remitirnos a los resultados. Nadie puede refutar que la economía venezolana tiene un crecimiento continuo y estable desde la llegada al poder de Hugo Chávez, el PIB lleva 20 trimestres consecutivos creciendo, lo que nos da como resultado un promedio de 4.3 % de crecimiento en los últimos 10 años[1]. Debemos señalar que con este crecimiento, no sólo se han visto beneficiado el grueso de la población como lo veremos un poco mas adelante, sino que grandes grupos empresariales han visto sus utilidades crecer de manera importante.
Pero paremos de hablar de números que si bien lucen en las graficas, no comen, no van a la escuela y no se enferman. Lo fundamentalmente importante del proceso venezolano son las enormes mejoras en desarrollo humano y erradicación de la pobreza, con tan solo dar una mirada a la histórica reducción de más de 70% de los hogares en pobreza extrema; la reducción de 46.96 a 40.99 del índice Gini de desigualdad; Y el aumento al salario mínimo ubicándolo en términos reales en 446 USD. Sin duda las mejoras en el desarrollo del pueblo venezolano deberían ser envidiadas por muchos países del mundo y de la región.
Y ya que asentamos las cifras macroeconómicas y el impacto en el bienestar de la población queda menos margen para criticar las herramientas de las que se vale Hugo Chávez.
En el caso especifico de la filial del Grupo Maseca que es objeto de una adquisición forzosa del gobierno venezolano, podemos argumentar que sin duda al ya no ser el principal objetivo el obtener una ganancia sino el garantizar el abasto de alimentos de la gente, muchas personas saldrán ganando y se dará un pequeños paso para garantizar la soberanía alimenticia de los venezolanos. Lo que es claramente válido.
Todo el análisis anterior no pretende santificar a una persona o a un modelo, claro que hay errores y fallas, que por cierto son magnificados por los medios, lo que se quiere es sentar las bases para poder debatir sobre Venezuela y el modelo alternativo que ella representa SIN ADJETIVOS, basándonos en hechos y cifras debatibles y argumentables.