La degenerada izquierda mexicana y la ausencia de un proyecto progresista 

Jorge Hernández

25 de Enero, 2010 - 08:19 | 7 comentarios


Todavía para los mexicanos y gran parte del mundo, escuchar la palabra "izquierda" les resulta un sinónimo del socialismo, comunismo, marxismo, leninismo, chavismo y muchos otros arquetipos. Durante mucho tiempo, el pensamiento liberal ha resistido los embates constantes de ideologías surgidas por sectores opulentos, con marcadas tendencias a la religiosidad, ejerciendo su poderío económico sin restricciones para la manipulación y sometimiento del pueblo; esto es mejor conocido como: pensamiento conservador.

En 1988 se buscó hacer historia de la mano de personajes destacados, con dignas excepciones, que se vieron desplazados por un régimen simulado y avalado por un grupo de familias adineradas que hoy disfrutan con gran delectación los resultados de la puesta hecha al candidato que mejor los representaba dentro del PRI.

Con estos sucesos pareciera que los aconteceres nacionales se rigieran por una inercia cíclica que reproduce momentos pretéritos hacia épocas posteriores. Existen similitudes que terminan en decisiones equívocas, obteniendo resultados garrafales para una gran afectación en miles de mexicanos. Levantar la mano para liderar masas disidentes ávidas de modificaciones en la vida nacional, representa una enorme responsabilidad para el osado personaje que se sienta capaz de consumar en realidad las exigencias de un pueblo soñador, por alcanzar niveles de vida dignos y prósperos.

A pesar del periodo largo que el Partido Revolucionario Institucional ejerció entre 1929 y 1982 de forma ininterrumpida los principios e ideales post-revolucionarios, manteniéndose así, hasta la llegada a la presidencia de Miguel de la Madrid, quien en los hechos, iba contra los preceptos revolucionarios. Después de esa decadencia, las circunstancias fueron cambiando.

Cuauhtémoc Cárdenas junto con un grupo de disidentes, forman la corriente democrática, emprendiendo alianzas con otros partidos y simpatizantes de izquierda; a raíz de habérsele cerrado la postulación como candidato oficial a la República por el PRI. Esto originó emprender acciones que resultaron en la creación de un Frente Democrático Nacional (FDN) para competir contra el candidato emanado del sistema de sucesión interno del dedazo ejercido por el presidente.

Comenzaba entonces, a surgir un vuelco contrario a los ideales emanados de la Revolución, lo que orillaba al ex-dirigente moral del PRD emprender su candidatura, aglutinando a miembros, agrupaciones sociales y sindicales afines al cardenismo. El desenlace, lo conocemos todos, se consumó el fraude del 88, terminando en el poder el máximo representante que haya existido para los varones que gobiernan al país, valiéndose de la argucia orquestada por la caída del sistema.

Las circunstancias no han cambiado en el fondo, así como en el pasado se luchaba contra los grupos que se formaban al margen de la introducción del neoliberalismo iniciado abiertamente por el expresidente de la Madrid, en el 2006, se volvió a luchar contra los mismos intereses de antaño, pero con la diferencia de que aquella enclenque camaradería empresarial, ha tenido un considerable crecimiento en estos últimos 25 años, fortaleciéndose aún más, mediante las redes de corrupción, el tráfico de influencias apoyados por los últimos cinco individuos que han estado en la silla presidencial.

Sabidos del giro que se comenzaba a dar con sucesos como la imposición de gobernantes ilegítimos, el asesinato de un candidato incómodo, y la simulada democracia en el 2000; la izquierda mexicana jamás se detuvo en reflexionar y revisar escrupulosamente cuáles eran las exigencias y necesidades que se requerían para encarar los cambios globales; en cambio, durante 1988 y 2000, de la figura del vástago del general Lázaro Cárdenas, sólo se limitó en administrar los jugosos recursos del Estado que se destinan a los partidos políticos. Como consecuencia de las prácticas para mantener al PRD, sin ningún proyecto alternativo que garantizara una oportunidad real de cambio y de progreso para el país, dicho organismo político se ha convertido en un nido preferido para los políticos excomulgados de otros partidos por haberse rebelado ante sus superiores de profesar doctrinas contrarias a las que representa su dirigencia; siendo también, en una especie de hospicio para políticos desplazados por el sistema del dedazo; similar a la amarga experiencia del fundador del PRD. Después, comenzaron a llegar los individuos ávidos de poder que veían en el sol azteca la manera de alcanzar su cometido, olvidándose completamente de los estatutos que rigen al partido (o rigieran, porque ya no sé si en verdad han existido), convirtiéndose finalmente, en una burda asociación administrada por las llamadas tribus y el clientelismo electorero, todo esto a costa del erario público.

Con estos resultados maravillosos, los que se dicen ser de izquierda, ¿podrán representar una alternativa de nación?, ¿en verdad creen que con sólo estar recordando constantemente el documentado fraude del 2006 y los miles de actos abyectos por el grupo que gobierna al país; podrán hacer que las circunstancias cambien para México?. La realidad es que no, las posibilidades de dar un giro a nuevas prácticas de gobierno son nulas.

Con elementos suficientes, ha quedado documentado por la historia que durante estos últimos 25 años, la imposición neoliberal no ha tenido un modelo real e incluyente que le haga contrapeso. Ya sé que habrá voces que escribirán la contraparte de que ha existido o que aparecerá a mitad del presente año un proyecto de nación alternativo. Además, me cuestionarán posiblemente que cómo esperar se ejecute un modelo contrario al impuesto por el Consenso de Washington, si los grupos de poder han cerrado toda posibilidad pacífica y democrática para que se pueda realizar.

Me anticipo ante los posibles señalamientos. No basta con escribir o diseñar un proyecto disyuntivo para tiempos de sucesiones presidenciales; ese ejercicio queda como un simple bosquejo sin alcances reales y sostenibles para una nación. Todos cuestionan y critican el ínfimo desempeño de las administraciones emanadas del ala conservadora, pero que hay de las anteriores a éstas, desde Miguel de la Madrid hasta Ernesto Zedillo, terminando con Fox y el Sr. Calderón. El común denominador para todos ha sido la práctica del pillaje y el enriquecimiento ilícito por las redes de corrupción, impulsadas fuertemente por las familias de abolengo que siguen reclamando haber sido despojadas y lastimadas desde tiempos del porfiriato, por una implantación de un modelo de nación laico y reformador, sumándole a esto, la ejecución de los mandatos revolucionarios durante muchos años por el PRI; pero, sin que hayan existido constituciones que garantizaran la libre propiedad, evitando firmemente, darle paso como lo hiciera Salinas de Gortari a sectores lesivos con expresiones extremas de voracidad por unos cuantos, los cuales, ya se acostumbraron a pasar por el arco del triunfo toda máxima constitucional que vele por la sustentabilidad de la nación.

Si se está pensando en el romanticismo marxista o leninista, lamento romper su sueño. Seguir haciéndolo, nos llevaría una y otra vez alentar reacciones de capitalismo draconiano. Es imperioso desarrollar modelos flexibles a los cambios constates del mundo, que vallan cerrando el paso a voces conservadoras o socialistas extremas.

Porqué esperar cada seis años de un iluminado que pudiera presentar una alternancia, si lo que requiere urgentemente este país en agonía: es un VERDADERO MODELO DE NACIÓN incluyente, que garantice por ENCIMA de cualquier mexicano, la sustentabilidad generacional de este maravilloso México.

Ojalá que el grupo de intelectuales que se ha formado, esté pensando en un proyecto generacional, y no sólo en una bandera más, de un político sucesor a la presidencia de la República.

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Comentarios

una verdad de a peso.

vico on Lun, 01/25/2010 - 23:57
Todos sabemos que la izquierda no la represento nunca, ni cuahutemoc cardenas,ni prd, ni lass tribus, en la politica no hay politicos hay saqueadores, que solo buscan el bien personal,maxime en los partidos de derecha y el pri, que es un camaleon, el proyecto de nacion se debe buscar, se debe exponer, se deben dar resoluciones y apoyarlas, el primer paso esta dado,se reconocen los fraudes de 1988,y 2000 y 2006, existe una opocision que no es de izquierda, ese es AMLO, no es perfecto, pero es uno de los mas cercanos a lo que quisieramos, sabemos que debemos ir todos juntos, izquierda, derecha, gobierno pueblo y legisladores, falta cultura,honestidad, sobra ambicion y lujuria.e impunidad.el crecimiento se podria dar con una responsabilidad real compartida, solo asi,quitar el fuero,que cada quien sea responzable de sus acciones, sea presidente, medico,abogado,ingeniero. todos debemos ser responsables de nuestros actos.

Excelente análisis

Anónimo on Lun, 01/25/2010 - 23:31
Excelente análisis. Si lo aterrizas un poco más encontrarías que, como dice Bobbio, la izquierda cree en la igualdad de todos los hombres y la derecha no. Hasta la derecha lo admite... pero cuando le haces ver que aceptar la igualdad (del voto, por ejemplo)es aceptar la democracia, y rechazarla es preferir la antidemocracia, entonces empieza con sofismas (derechistas: vean el diccionario). Jesús Ortega, como Fe Cal, es también de derecha en la medida en que igualmente se benefició de un fraude electoral. La derecha tiene otro problema, que ya adelanté: nunca puede decir, en público, lo que realmente piensa de la democracia (que no cree en ella, pues), y la denigra poniéndole sinónimos como "populismo" y similares. Y atribuye la riqueza en pocas manos al esfuerzo personal de esos "afortunados". Pero todos sabemos que, como dijo un Padre de la Iglesia (san Crisóstomo), "nadie enriquece honradamente"... y ahora los de la derecha pueden salirnos ateos...
Imagen de Alberto.Sladogna

aire fesco, posibilidades

Alberto.Sladogna on Lun, 01/25/2010 - 15:00
Estimado Jorge Hernández :su artículo deja correr un poco de aire fresco necesario ante la degeneración y la regeneración que una izquierda alejada de las nuevas generaciones corre el peligro de aumentar ese alejamiento, hipotecando un poco demasiado al clásico "futurismo" del 2012.Quizás entre degenerar y regenerar hay otra posibilidad: dejar nacer algo nuevo y actual. Gracias por su texto

muy interesante su comentario

Anónimo on Lun, 01/25/2010 - 22:32
Lo único MALO es que AMLO no representa nada nuevo ni aire fresco en política más bien es más de lo mismo corrupto de los años 70

Excelente columna - saludos

Anónimo on Lun, 01/25/2010 - 14:21
Excelente columna - saludos

¿A qué grupo se refiere?

Carlos on Lun, 01/25/2010 - 12:01
¿Qué grupo de intelectuales se ha reunido? Eso si sería novedad. De cualquier forma, dudo que puedan proponer un modelo apropiado ya que todos ellos viven un país diferente al nuestro. Pocos tienen la experiencia real del pueblo de México. Permitame dejarle dos ideas claras que sí pueden constituir un modelo alternativo: Democracia Deliberativa Directa, Economía de Equivalencias.

Seguiendo tu comentario Carlos

Jorge Hernández on Lun, 01/25/2010 - 13:42
Es interesante lo que propones, podrías ahondar sobre el tema para discutirlo. Me encuentras en twitter/jorgekravitz