Sin duda el futbol
despierta emociones y genera distintas percepciones. La frase más o menos dice
así: "el futbol es un deporte que crearon los ingleses y que siempre ganan los
alemanes", el dicho es más que una
simple ocurrencia y el marcador del día
de hoy lo refleja de nuevo.
Las pasiones que
genera el futbol son muchas y en ocasiones contradictorias, el que mete el gol
explota en júbilo en cuestión de segundos y el que pierde siente la frustración y la tristeza
de todos los que le acompañaron dentro y fuera de la cancha. El futbol se trata
de percepción, 11 jugadores contra otros 11 jugadores (en supuesta igualdad de
condiciones) que se ven juzgados por el árbitro y sus auxiliares, lo que hagan
o no hagan ante la vista del mundo sólo tiene valor si dichos personajes le dan
luz verde, no sacan amarilla o enseñan la roja.
El partido de
Inglaterra contra Alemania el día de ayer nos enseña lo que es el futbol, es
precisamente un partido completo y lleno
de todo lo que debe contener. Ir y venir de los equipos, demostraciones de buen
futbol, grandes jugadas, pero sobre todo
ha quedado claro que el futbol es un deporte de "equipo" de "conjunto" de
trabajo equilibrado y armónico. Atrás quedaron los grandes protagonistas, los
directores técnicos más caros de la historia y los favoritos y dieron la cara
los que luchan, los que atacan, los que no tienen miedo.
Podemos hablar mucho
de lo qué pudo haber sido sí el gol de Inglaterra no hubiese sido anulado, si
el juez de línea no hubiese dudado tanto y si en este deporte se permitiera la
repetición y la tecnología disminuyera el riesgo de la discrecionalidad; sin
embargo, la sal y la pimienta es
precisamente esa, el sabor que surge de la incertidumbre... del "hubiera", "del
casi casi", del "si se puede".
Este día pasará a la
historia por el gol que no se marcó y que pudo haber sido definitivo para el
juego, sin embargo la historia sólo registra los hechos que fueron y no los que
pudieron ser. El equipo alemán con todo lo que lo distingue, marcó 4 tantos al
equipo de la rosa y demostraron que sin grandes estrellas e individualidades el
partido se puede ganar, nos enseñaron que las jugadas de fantasía pueden verse
fáciles. Alemania fue mejor que Inglaterra el día de hoy, la polémica inundará
la red y los periódicos y nuestro derecho a criticar y juzgar la actuación
arbitral es justa y adecuada. No sabemos lo que pudo ser, no sabemos si el
empate le hubiese dado ánimos al equipo de la rosa y todo fuese distinto. Dicen
que la historia a veces regresa la bofetada, eso tampoco lo sabemos, pero sin
duda y a pesar de la especulación, Alemania fue mejor antes y después del gol
que no se marcó, con una demostración de contundencia y seguridad.
Desde aquí no se
defiende al árbitro, sin duda éste se equivocó y pasará a la historia de los
mundiales como uno de los más grandes errores arbitrales, pero piense usted ¿qué
pasaría si el gol no se lo hubiesen marcado a Argentina? Y si México fuese
Alemania... Eso tampoco lo sabemos, pero el futbol es un cúmulo de pasiones,
incertidumbres y decisiones. Algunos se equivocan en los cambios, otros en las
expulsiones y otros más en los goles. Tarea ardua esta de ver el futbol y no
tomar posición, divertido y emocionante saber que casi cualquier cosa puede
pasar, que los grandes se van y los pequeños pueden golpear al gigante. Si todo
fuese perfecto tal y como sucede en los modelos predictivos y la estadística no
se equivocara, Francia e Italia no se hubiesen ido, México no podría ganarle a
Argentina e Inglaterra hubiese pasado fácilmente sobre el equipo Alemán, sin
embargo... en el futbol no hay nada escrito.