¿Ordinaria?… no, solo realista, el tema principal del espectáculo en este país ha sido acaparado en los últimos días por Alejandra Guzmán y el mal procedimiento al que se sometió para mejorar sus glúteos.
Aunque en un principio sus padres negaron esta versión, quizá por temor que a todo mundo trajera “en la boca” las pompis de su hija, el paso de los días permitió que la verdad saliera a la luz, y ya Alejandra declaró que sí se encuentra hospitalizada debido a una operación estética a la que se sometió en la clínica de Valentina de Albornoz, quien por cierto ya se encuentra arraigada debido a denuncias por negligencia.
Después de que se difundiera la enfermedad de la cantante y las causas de su mal, han surgido siete casos más de personas que aseguran fueron tratadas en esa misma clínica y acusan a Albornoz de lesiones agravadas, fraude y asociación delictuosa.
Lo que ocurre con la Guzmán es realmente grave, pero al menos es positivo que el caso se difundiera, si no todas aquellas personas que ahora denuncian a Valentina hubieran permanecido calladas, y sus clínicas seguirían operando sin contar con las licencias comerciales de medicamentos para mejorar el aspecto físico, como hasta ahora lo estaban haciendo.
De corazón espero que el asunto de Alejandra termine de la mejor manera.
Sin duda lo que le ocurrió va lograr una mayor toma de conciencia en la gente que está pensando practicarse una cirugía plástica o algún tratamiento estético, que cualquier discurso o conferencia ofrecida por algún especialista respecto a los riesgos de estos tratamientos.

LAS NALGAS DE ALEJANDRA
Anónimo on Mar, 03/09/2010 - 14:19