Muerto el perro… comienza a apestar.

Masiosare

Envía
09 de julio, 2009 - 23:00 | 2 comentarios
Una vez pasadas las elecciones, el país retoma su camino, las cosas vuelven a la normalidad y aparece la cruda realidad después de un largo y embriagante proceso electoral.

Un sabio dicho popular dicta que “muerto el perro, se acabó la rabia”; pero para estos casos, más que acabarse la rabia, el muerto empieza a apestar. Me refiero, desde luego, a las elecciones, no a los derroteros electorales en que se convirtieron el PAN y el PRD de los estados. En varias columnas anteriores, este tecleador advirtió que las elecciones eran un periodo de gracia política, y que una vez pasado el proceso electoral, veríamos la verdadera cara del país. Y no me equivoqué.

En las estadísticas del desempleo, a las cuales también se suma (al menos momentáneamente) el ex presidente nacional del PAN, Germán Martínez Cázares, siguen estando a la baja, y los pronósticos no son muy buenos. Adicionalmente a los 800 mil empleos perdidos tan sólo en lo que va de este año, los empresarios estiman que se perderán otros 656 mil empleos.

Lo anterior de acuerdo a la encuesta levantada por el Banco de México (Banxico) sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado. En dicha encuesta, los entrevistados también opinaron que durante el tercer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) se contraerá 5.2 por ciento, y entre octubre y diciembre dicha contracción será del 2 por ciento.

Por otro lado, las remesas siguen en picada. No obstante que desde los últimos meses la recepción de remesas ha registrado bajas históricas, el mes de mayo no fue la excepción, ya que durante ese mes el monto de las remesas familiares que ingresaron al país fue de mil 900.12 millones de dólares, mientras que en el mismo periodo de 2008 se recibieron dos mil 371 millones de dólares, lo que representa una caída histórica de 19.87 por ciento a tasa anual, lo que representa un nuevo récord: en el mes de abril de este año, se había reportado un 18.67 por ciento anual.

Pero eso no es lo peor del asunto: mientras Felipe Calderón y Agustín Carstens se daban gusto saliendo en los medios a declarar que la crisis era historia, que “lo peor ya había pasado” y que en adelante todo sería regocijo y felicidad, en los pasillos de Hacienda y de los pinos se podía escuchar un fuerte rumor: Durante 2009 se registraría una pérdida histórica de valor del PIB.

Se esperaron tan sólo dos días para anunciar un secreto a voces: el martes, el gobernador del Banxico salió a declarar que, de acuerdo a los datos de su encuesta realizada, los especialistas del sector privado prevén la peor caída histórica en la economía de México, con 9.45 por ciento anual, o sea, mayor en 0.25 por ciento a la crisis registrada durante la devaluación de 1995 derivada del famoso “error de diciembre”.

¿Qué paso aquí? ¿No que “lo peor ya había pasado”? ¿No que la consigna era erradicar el “catastrofismo”? Aquí es donde se ve claramente cómo el (des)gobierno trató de disimular hasta el último momento una debacle económica que ya era muy evidente, pero por motivos meramente electorales. Una vez pasadas las elecciones, el disfraz de la simulación no aguantó más y se descosió completamente.

Lo que viene es demasiado obvio: el gravamen de IVA a alimentos y medicinas, medida que lejos de representar una opción, no hace más que evidenciar la completa incapacidad de Agustín Carstens, el cual por salud nacional debería de renunciar a su cargo y dejar de percibir un sueldo por un trabajo que francamente no hace.

Y no, mi comentario no es a la ligera. Mientras todos se llenan la boca con la “urgencia” de “impulsar una nueva reforma fiscal” (que es la forma elegante de decir “IVA a alimentos y medicinas”), salen a la luz las verdaderas razones de que a las arcas del Estado le falte dinero. Y no, no es por los trabajadores. Es por culpa de los empresarios consentidos del régimen y de una política de recaudación tributaria que sólo favorece a unos cuántos.

Y es que de acuerdo al Presupuesto de Gastos Fiscales 2009, los tratos preferenciales, beneficios y exenciones fiscales derivados de la recaudación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), implicarán que se dejen de recaudar 85 mil 568 millones de pesos durante este año.

De esta forma, un impuesto tan mal planeado como el IETU (que casualmente, fue diseñado por Carstens), lejos de generarle más ingresos al Estado, le ocasiona pérdidas.

¿Otro truco del “magazo” Carstens?

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Ultimos Comentarios

Agustín Carstens

kacharpas on Jue, 07/09/2009 - 18:04
La carrera de Agustín Carstens, es la de un burócrata de instituciones financieras nacionales y extranjeras. Nunca manejó la economía real de aalguna población. Calderón viajó en 2 ocasiones al FMI en Washington para incarse ante Casrstens y rogarle que fuera secretario de hacienda. Con Seguridad le prometió calderón que sería desiganado director del Bde M cuando se retire este año Guillermo Ortíz M. Asi que tendremos Carsten para rato, pero una amenaza más se cierne sobre México. ¿quien será el proximo secretario de hacienda?

Tienes razón, pero además

Anonimo on Jue, 07/09/2009 - 17:31
Tienes razón, pero además no hay que olvidar el monstruoso subejercicio del presupuesto aprobado, es decir, el estado y sus instituciones no está ejerciendo el dinero que tienen en caja, lo mandan a fideicomisos privados y de ahí, a saber, que hacen con el dinero. Tengo la impresión que todo esto tiene como fin la privatización y la destrucción sistemática de nuestras instituciones de salud, educación, vivienda, en fin, todo, pero en el lapso en que sucede este proceso, algunos o muchos políticos y familias están preparando su posible salida para el 2012 (en caso que gane la izquierda o hasta el mismo PRI) hacia Miami con los bolsillos repletos de billetes.