Estoy viviendo en Estados Unidos con mis hijas. Aunque soy Universitaria, mi marido y yo perdimos nuestro empleo y tuvimos que emigrar aquí. Porque, ya se sabe, después de los 30 anos de edad es muy difícil conseguir trabajo nuevamente.

Pero La situación en Estados Unidos es cada vez más difícil: tampoco hay trabajo. Así que había decidido, hace no mucho tiempo, regresar a México, donde pensaba poner algún negocio pequeño y comenzar otra vez en mi tierra natal. Cambié, por desgracia, de idea: Tengo miedo de volver a mi tierra, con los míos.

Siempre me he mantenido en contacto con mis familiares y trato de estar al día con lo que sucede en México por medio de los noticiarios de internet y de www.sdpnoticias.com.Me da mucha tristeza que, desde que el PAN está al frente, el país está peor que cuando me vine, y no solo es en el asunto económico: lo mas terrible es el clima de inseguridad e impunidad.

Aun así pensaba que podía regresar a mi tierra, con mi gente, y tratar de darle lo mejora mis niñas. Pero con la noticia de la masacre a los jovencitos que estaban en la fiesta en Ciudad Juárez, Chihuahua, siento queMéxico está en guerra yquela gente corre peligroaun de día, aun en sus casas.

Me siento muy desalentada. Quería sentirme protegida en mi país. Pero con lo que está sucediendo me da miedo exponer a mis hijas, aparte de que no hay trabajo. Aquí, en Estados Unidos, tampoco estoy trabajandoy me siento tan desamparada.Pero el miedo me impide volver a mi patria.

Mi padre, en México,ha sido amenazado por teléfono. Ya muchagente de mi ciudad la están tratando de extorsionar. No sé cómo se puede vivir en medio del terrorismo.

Yo soy muy sensible. Me duele lo que le pasa a mi país, a mi gente.Estamos perdiendo nuestro México. Cómo es posible que tengamos que escapar.

Los mexicanos que vivimos aquí, en el exilio, nos sentimos tan solos, tan lejos. Ya hasta se me dificulta llamar a mi mamá: ella y mi padre, por el terror, han desconectado su teléfono.

No sé qué hago aquí, tan lejos de lo mío, no sé qué espero, pero no tengo a donde ir. Quisiera, al igual que muchos, poder sentir que tenemos un México que nos cobija. Pero ese México no existe.