Son tiempos de crisis, y la crisis ha alcanzado al PRD y le ha obligado vender sus pocos activos al mejor postor. De los que puedan aspirar a una candidatura a la presidencia de la república ninguno, al igual que los del PAN, tiene la altura moral ni política para desempeñar el papel. Jesús Ortega, por ejemplo, es un simple vasallo del PAN y tal vez sería un candidato a modo que no saldría respondón en un caso de fraude, pero Jesús esta ya al final de su vida política y su principal cometido ya está cumplido. En el hipotético caso que alguien se le ocurra poner a Amalia García, actual gobernadora de Zacatecas, esta no figuraría demasiado ya que su indefinición ideológica la hacen una persona poco confiable, lo mismo que Leonel Godoy. Ambos comparten una tremenda apatía por los temas nacionales y son poco productivos en sus respectivos estados, pareciera que sus aspiraciones llegaron a su cúlmen al haber alcanzado sus gobernaturas.
Pensándolo mejor, está un poco fuera de lugar al hablar sobre candidaturas en el PRD debido a su estado actual de partido anexionado al PAN. Lo que haga este PRD será exclusivamente para el beneficio del régimen, aún en tiempos electorales. Es por ello que Marcelo Ebrard tiene que pensar mejor de qué lado estará cuando los tiempos exijan definiciones y posturas más concretas, ya que si insiste en su preelección dentro de un partido sometido entonces su, hasta ahora, respetable carrera política, corre el inminente riesgo de irse al caño. El PRD no tiene las condiciones mínimas para postular a nadie. Su debilidad estructural reside en sus mismas dirigencias las cuales han sido tomadas por emisarios del desastre con propósitos no muy claros. La pregunta justa sobre el PRD es saber si este partido llegará con vida al 2012 y si sus bases seguirán permitiendo la descomposición.
En este ejercicio no se ha mencionado para nada a Andrés Manuel López Obrador, y es por el hecho de que el está en otra categoría política y partidista que está mucho más cerca de la sociedad que de las cúpulas del poder. Entonces un candidato de izquierda que se conduce como un actor ciudadano es más congruente que las candidaturas que persiguen los políticos de siempre y con los intereses de unos pocos. El PRD está destinado a desaparecer si no logra emancipar de su organización a aquellos que hacen el trabajo sucio del PAN y del gobierno federal de facto, además de quitarse el miedo que le invade oponerse a las políticas de la derecha. Creo que este partido necesita ver un poco hacía atrás, no mucho, y rememorar los tiempos en que su lucha era por una auténtica supervivencia, en una época en que sus militantes eran desaparecidos y muertos por regímenes que no dudaban en aplicar plomo a los ideales de izquierda.

EL PRESO POLITICO (PRESUNTO) QUE PIDE APOYO DE AML
Tomás E. García on Mar, 01/13/2009 - 21:29