Por el Lic. Mefistófeles Satanás
Hay mucha evidencia de homosexualidad y lesbianismo en la biblia y en los evangelios. Aquí les incluyo datos sobre varios personajes bíblicos que son “sospechosos”.
1. Ruth y Naomi
Naomi era una viuda israelita que vivía entre los moabitas después de huir de una hambruna. Ella logro casar a sus dos hijos con Ruth y Orpah, dos mujeres naomitas. Sin embargo, estas pronto enviudaron. Naomi no tenía ya ningún sustento y decidió regresarse a Israel. Ruth y Orpah se ofrecieron a acompañarla. Ruth les dijo que no lo hicieran, que se quedaran en su tierra. Orpah accedió a quedarse. Ruth, sin embargo, le dijo apasionadamente que:
No me obligues a dejarte.
Ni me forzes a abandonarte en el camino.
Adonde vayas ire yo.
Adonde vivas yo viviré.
Tu gente será la mía
Y tu Dios será el mío.
Donde mueras yo ahí moriré
Y seré sepultada.
Que Dios haga eso y mas conmigo
Si la muerte nos separa.
¡Mofles! Nomas le falto: “ponme la mano aquí, Nacorina”. No es por nada pero esa suplica apasionada es usada muchas veces como ejemplo de una pasión lésbica. Naomi accedió a que se quedara con ella su nuera y la acompañara a Israel. Al llegar ahí, Naomi le consiguió otro marido a Ruth. Eventualmente esta fue abuela del futuro rey David y, eventualmente, de esa sangre salió Jesús. Conste: no había NADA en la ley judía en contra del lesbianismo.
2. Jonathan y David
David andaba a salto de monte y su amigote Jonathan fue a visitarlo. Según la biblia: “cuando se vieron, se besaron y soltaron lagrimas.” Algunos eruditos sin embargo leen el texto hebreo e interpretan “soltaron lagrimas” mas bien como “eyacularon juntos”. O sea, se hicieron mutuamente una puñeta, costumbre tal vez de esos tiempos, que se yo. O sea, si usted es buen católico y quiere vivir de acuerdo a las enseñanzas de la biblia, la próxima vez que vea al compadre NO le de un abrazo, hágale la paja. (Esta es la palabra de Dios.)
3. San Juan y Jesús
San Juan era el apóstol “que Cristo más amaba”. Según el dramaturgo del siglo XVI Christopher Marlowe, “San Juan y Cristo compartían la misma cama.” Esta tesis esta apoyada también por el investigador en estudios bíblicos Theodore Jennings. Este fulano Jennings es metodista, es decir, protestante, y probablemente por ello se va a pudrir en los infiernos según la iglesia católica. Sin embargo es autor de muchos trabajos e investigaciones. Según Jennings, Jesus tenia broncas con la familia tradicional y solo consideraba “familia” a la banda que lo seguía. Para Jennings, la familia de Jesus sabía que era homosexual y se habían distanciado por ello. En fin, se los paso al costo.
4. Santa Apolinaria o “Doroteo”
Santa Apolinaria era la hija de un magistrado romano que se convirtió al cristianismo. Hizo una peregrinación a Palestina y ahí se le ocurrió meterse a un monasterio. Se presentó con los monjes y se hizo llamar Doroteo y dijo que era un eunuco. Como los monjes NO acostumbraban bañarse pudo vivir entre ellos por años y su secreto solo se descubrió cuando murió.
Nota: historias similares de una mujer que dice ser un eunuco para ir a vivir entre unos viejos apestosos se cuentan también de Santa Eufrosina, Santa Teodora, Santa Eugenia y Santa Matrona. Conste: no considero esto evidencia de que estas mujeres hayan sido lesbianas (en tal caso Mulan, la película de Disney, debería ser prohibida por pornográfica). Creo que tan sólo indica que los cristianos estaban definitivamente rete tocadiscos. ¿Qué mujer en sus cinco sentidos va a querer vivir entre unos viejos sucios que nunca se bañan?
5. San Juan de la Cruz (1542-1591)
Este gran místico, español, es recordado por su descripción del placer sexual que sentía al contemplar al Cristo crucificado. Como quien dice, al curita este se le endurecían los pezones si veía a un judío medio desnudo sufriendo un suplicio. O sea, Juanito era sadista. Por otra parte, no le neguemos que era un poeta chingon. Aquí su “Llama de Amor Viva”:
¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
¡rompe la tela de este dulce encuentro!
¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando. Muerte en vida la has trocado.
¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su Querido!
6. San Longino el Centurión
Este es el soldado romano que le pidió a Cristo que curara a su sirviente que estaba enfermo. Cristo hizo tal cosa (y no le cobró, lo cual demuestra que Cristo era un fuchi comunista que apoyaba la medicina socializada). El caso es que los eruditos creen que en la versión de San Mateo se le “cure por favor a mi pais”. Esta palabra significa efebo o muchacho o amante (el tal Longino tal vez era griego o aficionado al vicio griego). En la versión de Lucas si se lee “sirviente” pero aun eso esta sospechoso pues los esclavos eran tratados casi como animales y es de dudar que un amo se preocupara mucho por su salud con la solicitud que muestra el centurión.
7. San Pablo
Pues sí, este viejo cochino es el que más atacó y condenó la homosexualidad. Ya viden que para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo. A diferencia del judío común de esos tiempos San Pablo nunca se casó, aun a pesar que fue el que decía que “era mejor casarse que condenarse al fuego eterno”. San Pablo, se acordarán, siempre viajaba con un acompañante más joven, por ejemplo, el tal Timoteo. Y la misoginia de San Pablo es mas que evidente. Por otra parte, en sus propias palabras Cristo no discrimina a nadie: “…en Cristo no hay judío ni gentil, ni libre ni esclavo, ni hombre o mujer, son todos uno en Cristo…”
8. Cardenal John Henry Newman
Este gran ensayista británico se convirtió al catolicismo en el siglo XIX y llegó a ser un príncipe de la iglesia. Tenía un gran amor hacia el fraile Ambrosio de San Juan hasta el punto que, cuando el fraile murió, Newman no se quería separar del cuerpo. Newman pidió que, al morir, lo enterraran con el fraile, cosa que se hizo.
9. Agustín de Hippo Regio
Este fulano es uno de los padres de la iglesia. Como se lee en sus Confesiones, por un tiempo estuvo enamorado de otro hombre:
Libro 4: 6-8 (confesiones)
“En aquellos años comencé a enseñar retorica en mi pueblo natal. Tenía tan sólo un solo amigo y estábamos ambos en la flor de la juventud….”
Pero parece que el otro fulanito o se murió o se fue y San Agustín culpa a Dios por ello:
“…Tu (Dios) me quitaste a este hombre después de tan solo un año de habernos amado, a él, que era mas querido para mi que mi propia vida…sufrí lo indecible…yo sentía que él y yo éramos una sola alma en dos cuerpos distintos…”
10. San Baco y San Sergio
Estos fulanos eran dos soldados romanos que eran secretamente cristianos. Fueron delatados y el emperador los mandó ajusticiar. Primero murió Baco. Sergio le lloró según las crónicas diciendo: “os habéis ido al cielo y me habéis dejado aquí en la tierra sin gozo”. Ante tantos lloriqueos se cuenta que se apareció el fantasma de Baco y le prometió a Sergio que se seguirían amando en la eternidad.
Conclusión
Primero, la puta de Babilonia definitivamente no puede tirar la primera piedra. Hay ejemplos de homosexualidad en TODA la historia del cristianismo. También lo hay de toda clase de vicios y crímenes. Después de todo, los curas son un grupo de hombres que se visten con enaguas de mujer (la sotana) ¡y luego se atreven a condenar la homosexualidad!
Segundo, no hay nada en las palabras de Cristo donde se condene la homosexualidad. Nada. Absolutamente nada. Perverto y los curas lo saben pero tienen todos pendejos a su feligresía. Con razón Fox aconsejaba que NO leyeran. Si los católicos en verdad leyeran los evangelios no estarían tan pendejos.
Tercero, lo que si dijo Cristo (Mateo 11:26) es “…vengan a mí todos los que estén discriminados, solitarios, adoloridos…y yo los haré descansar…” O sea que si Cristo viviera hoy, debo concluir que estaría a cargo de una de esas agencias de viajes para gays.

FRASE DE IKRAM ANTAKI
Anónimo on Mié, 12/30/2009 - 20:03