Por el Lic. Mefistófeles Satanás

--Licenciado, el Sr. Carlos Taurinas de Aburtari esta en la línea 13.

--Gracias Cholita. Ora, ¿Qué milagrote mi chupacabras?

--¡Menfis! ¡Ayúdame cabrón! ¡Tengo una broncota!

--Ah, por lo de Diego. ¿Pos no tiene cuartada?

--No chingues, por esta cruz que esta vez no fui yo. Pero Jelipe no tiene ni idea de quien chingaos fue. Yo estoy todo cagado. Todo mundo esta espantado. La Chucky se encerró a piedra y lodo en su cueva en San Diego. Don Beltrone ya contrató unos Blackwater para que lo cuiden. Y Quiquito ha decidido irse otra vez a Roma quesque para besarle las patas al papa. Si Diego no aparece, yo me regreso a Dublin, carajos.

--Pos el miedo no anda en burros, ¿verdad? ¿Bien, en que le puedo ayudar?

--Necesito que encuentres al barbón. Dime la verdad, mendigo chamuco, ¿lo tienes allá abajo?

Escudriñé la lista de entradas recientes. --Pos no. No veo su nombre.

--¡Puta madre! Necesito que vayas a su rancho y hagas una investigación. Yo no le confío a los pendejos que tiene Jelipe investigando. Ah, no te preocupes por los costos. Tu encuéntralo.

--¿A poco tan grande es el amor entre ustedes?

--¡Ni madres! Lo que no quiero es que vaya a soltar la sopa sobre nuestros negocitos. Es mas, si lo encuentras y está mal herido...pos asegurate que no vaya a hacer declaraciones ya delirando, ¿entiendes?

--Ah caray, ¿quiere que le de chicharrón? No es mi especialidad.

--Pos nomás aguántamelo donde no suelte la sopa y yo te mando un Baburto para que se encargue de silenciarlo.

--Ta güeno.

Llamé a Sor Juana y a Viboriano Huerta. --Tengan estos amparos de encarnación Vamos a arriba. Me contrataron para encontrar un desaparecido.

La monja me vio con extrañeza. --¿De quién se trata licenciado?

--Diego Fernández de Cebollas. No lo encuentran.

Viboriano se río. ¡Jijos, licenciado! ¡Pos si los chamucos y yo ya estábamos enfriando la champagne para celebrar su llegada! ¡Ya me imaginaba al barbón encostrado en mierda en el lago!

--Se van a tener que esperar tantito entonces. No se ha presentado en el portón.

Nos apersonamos en el rancho en medio de una nube de azufre. Unos soldados nos vieron con cara de espanto y nos encañonaron.

Sor Juana le hizo al Guillermo Prieto: ¡Los valientes no asesinan! ¡Bajen las armas!

--¡Una chingada! Los soldados cortaron cartucho y nos iban a balear. A mi no me harían daño pero Sor Juana y Viboriano eran temporalmente mortales y vulnerables.

Hice un ademán al estilo de Mandrake y paralice a los sardos. --¡Engarrótenseme ahí, cabrones!

--¿Quéputa madre pasa aquí?

Reconocí a Gernardo García en la Luna. --Amarre a sus perros, don Gernardo. El jefe de jefes, don Carlos me pidió que investigara.

García en la Luna se arrugo al oír quien me había mandado. --Por supuesto, licenciado, osté nomás ordene.

--¿Es esa la camioneta?

--Sí.

--¿Y ya buscaron bajo la camioneta o en el asiento de atrás?

--Ah caray, la verdad, no, no se nos ocurrió.

Viboriano y Sor Juana empezaron a revisar la nave.

--Bola de pendejos. ¿Cómo saben si no se enredó con el cinturón de seguridad y se asfixio?

Sor Juana sacudió la cabeza. --Aquí no hay nada licenciado.

Por el Lic. Mefistófeles Satanás--Licenciado, el Sr. Carlos Taurinas de Aburtari esta en la línea 13.--Gracias Cholita. Ora, ¿Qué milagrote mi chupacabras?--¡Menfis! ¡Ayúdame cabrón! ¡Tengo una broncota!--Ah, por lo de Diego. ¿Pos no tiene cuartada?--No chingues, por esta cruz que esta vez no fui yo. Pero Jelipe no tiene ni idea de quien chingaos fue. Yo estoy todo cagado. Todo mundo esta espantado. La Chucky se encerró a piedra y lodo en su cueva en San Diego. Don Beltrone ya contrató unos Blackwater para que lo cuiden. Y Quiquito ha decidido irse otra vez a Roma quesque para besarle las patas al papa. Si Diego no aparece, yo me regreso a Dublin, carajos.--Pos el miedo no anda en burros, ¿verdad? ¿Bien, en que le puedo ayudar?--Necesito que encuentres al barbón. Dime la verdad, mendigo chamuco, ¿lo tienes allá abajo?Escudriñé la lista de entradas recientes. --Pos no. No veo su nombre.--¡Puta madre! Necesito que vayas a su rancho y hagas una investigación. Yo no le confío a los pendejos que tiene Jelipe investigando. Ah, no te preocupes por los costos. Tu encuéntralo.--¿A poco tan grande es el amor entre ustedes?--¡Ni madres! Lo que no quiero es que vaya a soltar la sopa sobre nuestros negocitos. Es mas, si lo encuentras y está mal herido...pos asegurate que no vaya a hacer declaraciones ya delirando, ¿entiendes?--Ah caray, ¿quiere que le de chicharrón? No es mi especialidad.--Pos nomás aguántamelo donde no suelte la sopa y yo te mando un Baburto para que se encargue de silenciarlo.--Ta güeno.Llamé a Sor Juana y a Viboriano Huerta. --Tengan estos amparos de encarnación Vamos a arriba. Me contrataron para encontrar un desaparecido.La monja me vio con extrañeza. --¿De quién se trata licenciado?--Diego Fernández de Cebollas. No lo encuentran.Viboriano se río. ¡Jijos, licenciado! ¡Pos si los chamucos y yo ya estábamos enfriando la champagne para celebrar su llegada! ¡Ya me imaginaba al barbón encostrado en mierda en el lago!--Se van a tener que esperar tantito entonces. No se ha presentado en el portón.Nos apersonamos en el rancho en medio de una nube de azufre. Unos soldados nos vieron con cara de espanto y nos encañonaron.Sor Juana le hizo al Guillermo Prieto: ¡Los valientes no asesinan! ¡Bajen las armas!--¡Una chingada! Los soldados cortaron cartucho y nos iban a balear. A mi no me harían daño pero Sor Juana y Viboriano eran temporalmente mortales y vulnerables.Hice un ademán al estilo de Mandrake y paralice a los sardos. --¡Engarrótenseme ahí, cabrones!--¿Quéputa madre pasa aquí?Reconocí a Gernardo García en la Luna. --Amarre a sus perros, don Gernardo. El jefe de jefes, don Carlos me pidió que investigara.García en la Luna se arrugo al oír quien me había mandado. --Por supuesto, licenciado, osté nomás ordene.--¿Es esa la camioneta?--Sí.--¿Y ya buscaron bajo la camioneta o en el asiento de atrás?--Ah caray, la verdad, no, no se nos ocurrió.Viboriano y Sor Juana empezaron a revisar la nave.--Bola de pendejos. ¿Cómo saben si no se enredó con el cinturón de seguridad y se asfixio?Sor Juana sacudió la cabeza. --Aquí no hay nada licenciado.Sor Juana revisaba la carrocería con una lupa estilo Sherlock Holmes. --Hay una línea de balas.

--Cuerno de chivo---dijo Viboriano midiendo el calibre. --Lo estaban esperando e hicieron que se detuviera.

--¿Aquí? Estos son los terrenos del rancho. Seguro alguien vio cuando preparaban la emboscada. ¿Tienen idea de cuando fue la emboscada, don Gernardo?

--Entre medianoche y el amanecer. Dicen que el barbón venia de un congal cercano.

--¿Han interrogado a la servidumbre?

García en la Luna saco una libreta. --Ya madreamos a los peones y a un caporal y dicen que no vieron nada. ¿Quiere que los hagamos que confiesen que ellos fueron los autores?

--Pero, ¿y el cuerpo?-- preguntó Sor Juana.

--Haré que los peones confiesen que se lo comieron, despreocúpense. Así cerramos el caso. ¿Qué les parece?

--No chingues. El chupacabras quiere que le encontremos al barbón. Luego inventamos quién fue.

Sor Juana estaba revisando el terreno. --Licenciado, creo que aquí hay algo.

--¿A ver?

Sor Juana me mostró una substancia adherida a una rama. --Copal. Incienso. Plumas.

--¡Puta madre! Creo que ya se qué chingaos paso.

--¿Cree que el barbón está muerto, licenciado?

--Muy probable. Lo voy a tener que confirmar. Es obvio que hay un indígena o mas bien una indígena involucrada.

Nos regresamos a Infiernotitlan. Desde mi oficina marque un número.

--¿Flaca? ¿Dónde estas?

Oi la voz tetrica de la Mictlacihuatl. --Aquí arribita, en una cantina de San Francisco del Rincón

En efecto, Infiernotitlán se encuentra cien metros directamente abajo del rancho de Chente. Las filtraciones de su puto lago nos están jodiendo la bóveda del infierno. Tengo una demanda en curso para que me cubra los costos de mantenimiento.

--¿Estás borrachita?

Se oyo un lloriqueo. --¡Si! ¡Puta madre! ¡Menfis! ¡Me estoy poniendo vieja!

Me apersoné allá arriba. En efecto, en una esquina estaba la Mictlacihuatl, o Santa Muerte, una indígena emplumada con cara de calavera, chupando.

--¡Perico!---le dije al gachupin de la barra. --Tráeme una botella de tequila.

--¡Josu! ¡Primero la parca y ahora el mismo diablo vienen a libar aquí!

--No te quejes, cabrón, semos pura gente de calidad.

--Otra botella, erico, plis---gimio la parca. --Y ustedes, músicos trompa de hule, tóquenme una de Jose Alfredo para ponerme a llorar.

--¿Pos qué te paso, flaca?

--Ese mendigo viejo barbón tranza de Fernández de Cebollas. Ya lo tenía yo en una cuerda de presos y te los iba a entregar allá abajo. ¡Pero en una de esas que me descuido y se me pelo el cabrón metiéndose a una alcantarilla! Ya ves que tenía algo de rata el cabrón.

--Pos peor para el entonces, mi flaca. Va a ser alma en pena. Con razón no estaba en la bitácora de entrada.

--Puta madre, Menfis, lo he buscado por todos lados pero todo ha sido inútil. El barbón está en alguna parte del drenaje de San Francisco del Rincón.

--¿Cuál le tocamos, señora? Pregunto el líder del mariachi.

--No vale nada la vida. Esa es mi favorita. --- dijo la Mictlacihuatl.

Le serví mas tequila mientras los músicos empezaban a berrear. --Relax, mi flaca, tarde o temprano va a haber quien lo denuncie por andar espantando borrachos. Entonces mandaré a Viboriano para que lo enjaule y me lo lleven.

--¿De verdad, Menfis?

--Trust me, mi flaca.

Llamé luego a don Charlie. --No te preocupes, pelón, el barbón ya entregó el equipo.

--¿Estás seguro? ¿Lo tienes allá abajo?

--Si y no.

--¡No puede ser que haya ido al cielo!

--Ni madres. Escucha, anda de alma en pena, allá arriba, por el rumbo de San Francisco del Rincón.

--¡Pos todavíapuede hacer declaraciones!

--A menos que sea a través de algún medium no, solo puede hablarle a gruñidos a los mortales o mover una tabla ouija. No te preocupes.

Esa noche se oyó un alarido en el Centro Fucks.

--¡Ave María Purísima! ¡Chente! ¿Estas bien?

--¡Marta! ¡Ay Dios mío!

--¿Pos qué te pasa Chente? ¡Estas todo pálido y sudando!

--Es que me desperté para ir a cagar y ¡vide a Diego!

--¿En el baño?

--¡Si! ¡En el excusado! ¡No lo note hasta que me senté y clarito sentí como me daba un mordisco en las nalgas! ¡Los ojos le parecían carbones! ¡Tenia uno de los mojones que había cagado en la barba!

Abajo, Viboriano estaba oyendo todo a través de los micrófonos que pusimos en la recamara del burro parado.

--Seboruco, dile al licenciado que mañana en la mañana le tendremos al fugitivo. Creo que ya identificamos donde esta.

--¿No quiere que mande una julia con chamucos de una vez, jefe?

--No, deja que sigan aullando allá arriba, al licenciado le complacerá eso. Va a ser una noche memorable. Pronto ni micrófonos necesitaré pues los gritos de horror de Chente y Marta van a llegar solitos hasta aquí abajo.

En efecto, al día siguiente, Viboriano, Sor Juana y su servidor nos presentamos en el Centro Fucks. Estábamos equipados como los Ghostbusters. Nos acompañaba la flaca.

--Puta madre, Menfis, tengo una cruda de la chingada--- se quejó la Mictlacihuatl.

--Si agarramos a este cabrón la alegría te va a dar pretexto para seguir chupando, mi flaca.

Entramos a la recamara de Chente y Marta. Chente estaba roncando en una esquina. Junto a el estaba acuclillada Marta toda llorosa y sosteniendo un crucifijo.

Marta chilló al vernos entrar. --¡Hay un fantasma en el baño! ¡No nos dejo dormir! ¡Nos estuvo jalando las patas toda la noche! ¡Y no he podido ni entrar a mear!

--Pláquese vieja fodonga, orita nos llevamos al muertito.

--Acordaos de no cruzar las descargas--- advirtió Sor Juana mientras preparaba la trampa para el alma.

--¡Prendan!-- Encendimos los equipos de Ghostbuster.

Toqué en la puerta. --Sal pinche barbón, el lago te espera. Lo podemos hacer por las buenas o por las malas. Tú escoges.

--¡Me debes una cabrón!--- le gritó la Mictlacihuatl.

La puerta se abrió lentamente y apareció el barbón encuerado y viéndose muy sólido. En sus manos traía un papel.

--Puta, licenciado, ¡se ve sólido!---

--¿Cómo? ¿Está vivo este cabrón?-- Lo toque. Estaba caliente y sentí el pulso. Definitivamente estaba vivo.

El barbón gruño. Sor Juana le paso un scanner encima. --Técnicamente sigue muerto. Pero tiene alta concentración de zomfluoritos.

La flaca lo sacudió. --¿Y eso que chingaos quiere decir? ¡Yo lo recogí bien muerto! ¡Carajos! ¡Esta sólido!

Le quite el papel al barbón. --¿Zomfluoritos? ¡Grandísimo cabrón! ¡Trae un amparo de zombificación!

--¿Es un zombie?---Sor Juana lo observaba con detenimiento.

--Si, miren, el amparo está en regla. Tiene todos los sellos y aguilitas. No tenía validez sino hasta el amanecer del día de hoy. Es por eso que estaba de alma en pena antes.

El barbón medio intentaba sonreír. Pero como zombie solo podía comunicarse a gruñidos: --¡Grrrrmsss uggrxxxx mfffkkkuuqqq!

--Creo que ya entiendo. El grandísimo hijoeputa se aprovecho de una de las visitas que le hacia a Maciel como su abogado para soltarle una feria a uno de los jueces de Infiernotitlán para que le dieran este amparo. Se lo han de haber vendido como amparo de encarnación pero le dieron gato por liebre y le dieron uno de zombificación. Lo que me encabrona es que el barbón ha de haber soltado buena feria pero los jueces no se mocharon conmigo los cabrones. Y miren, el amparo tiene cláusula de naturismo.

--¿Y eso que quiere decir licenciado?-- Pregunto Viboriano. --¿Va a comer puras ensaladas?

--No. Tiene que andar encuerado de aquíal resto de la eternidad o hasta el 2012 si en verdad se va a acabar el mundo entonces.

--¡Me lleva la chingada!---juro la Mictlacihuatl. --¿O sea, este cabrón nos vio la cara de pendejos?

--Pos pagó un precio muy alto, mi flaca. Ahora es zombie y se alimenta de cerebros y solo habla a gruñidos. ¡Estoy seguro que en el PAN lo van a adorar y hasta lo postulan para la grande! ¿Se lo imaginan en un debate encuerado y gruñendo ansina?

--¡Santo Cristo!---exclamo Sor Juana. --Dios no quiera que aun ansina lo vayan a imponer en la silla.

--Ya hemos tenido peores presidentes. Y si, en un descuido el TRIFE nos lo impone.

--¡Llévenselo por favor!---imploró Marta.

--¡Sí!---dijo Chente. --No sea que nos vaya a atacar para comernos el cerebro.

--En tal caso, yo creo que ustedes no tienen de que preocuparse. Los zombies acostumbran aquerenciarse en el lugar donde "nacen". Ansina que acostúmbrense a tener aquí siempre a un barbón encuerado gruñendo inteligiblemente y tratando de comerse el cerebro de sus invitados.

Chente vio al barbón con horror. --¡Pero va a atacar a los participantes de los seminarios que aquí hacemos!

--Dígame, Chente, ¿los que vienen a sus seminarios son en su mayoría PANistas?

--Si. Algunos hasta son clérigos.

--En tal caso no se preocupen. Repito: es un zombie y se alimenta de cerebros así que ningún PANista será atacado. Ciertamente alguien que pague por tomar un seminario aquí no tendrá de que preocuparse. Y si son clérigos pos no les importara que ande encuerado. Hasta les facilitara que le agarren las nalgas y hagan la prueba del añejo. Bien, flaca, madre, don Viboriano, vámonos ahuecando el ala. Este arroz ya se coció. ¿Qué le parece si volvemos a la cantina de Perico y le seguimos la peda mi flaca?

FIN