Tenía dinero. Había pedido mi liquidación en Televisa y sí, me ayudaron con esa petición. Tanto, que el día que me entregaron mi liquidación, una carta de una persona muy importante en la empresa acompañaba mi papeleo: puedes volver a trabajar el lunes que viene, y hasta dentro de un año, podemos recontratarte con planta. La vida me sonreía, pero ¡¡¡yo le hacía unas caras!!!Estaba mal, muy mal, y todo aquello que pareciera una ventana de oportunidad, de inmediato la cerraba.Tanto, que cuando esto sucedió yo estaba en plena separación de mi ex esposa y de mi familia, y aunque ella intentó salvar la relación, yo me empeñé en no regresar a donde, sabía, no era mi lugar.Y lo primero que hice con el dinero que me dieron, una cantidad muy buena de dinero, he de decir, de inmediato pensé: ¡a reventarme a gusto!Y eso hice: me fui a Los Ángeles, California, invitado por una de las mejores amigas que he tenido en el medio: Tina Galindo, y por Daniela Romo, para apoyarlas a coordinar a la prensa invitada al estreno de One man’s hero, película con la que Daniela Romo ponía un pie en Hollywood, proyecto al que me habían sumado estas dos grandes mujeres a las que tanto quiero.Y ya en Los Ángeles, en pleno Hollywood, me dediqué a gastarme el dinero en regalos para mi hija, para mi familia y hasta para mi ex, como con una sensación de culpa, de algo raro, porque en realidad no buscaba yo el regreso ni nada por el estilo, pero admitía, muy en el fondo, haberme portado mal con ella y con todo mundo.Fui, trabajé, disfruté, y apenas puse un pie en México, de inmediato pensé en irme de vacaciones a Acapulco, yo solo y sí, la idea era disfrutar del sol, de la playa, quizá hasta de ligarme un romance, qué sé yo; la idea era disfrutar de una semana a todo lo que daba, y compré boleto, pagué hotel… y me llevé un buen cargamento de droga: 20 gramos para toda la semana.Se preguntarán ¿cómo pude viajar en avión con tanta droga? Muy sencillo:El cuate que me la vendía era experto en estos asuntos del menudeo, y me hizo un paquete en una carpeta y pegó ahí 20 sobres de droga, y todos esos sobres venían envueltos en celofán cada uno, para evitar la humedad, y para poder rociarlos con spray repelente a perros, de manera tal que si un perro de esos entrenados para encontrar droga en las maletas, se acercaba, de inmediato pasaría desapercibido el olor.En fin, que viajé con mis 20 gramotes y me fui un lunes, para regresarme un lunes después.¿Cuál sol, cuál playa, cuál ligue? Desde que llegué comencé a drogarme. Cobijado en que las políticas del hotel son no importunar al huésped si éste ha puesto su letrero de no molestar, pues de verdad, en 3 días nadie, pero absolutamente nadie me molestó con hacer la limpieza; apenas, si acaso, fueron a llevarme un sándwich y alcohol, tocaban la puerta y se iban… y yo comía, porque sabía que tenía que hacerlo, pero de lunes a miércoles, recuerdo, me acabé los 20 gramos de cocaína…Para la tarde del miércoles, sin droga y sin manera de comprar (hasta eso, me daba miedo ir a buscar sustancias donde yo no conociera), me salí a la calle, me fui a comer y en la tarde me fui al cine; recuerdo que para hacer tiempo, me metí a a 4 películas seguidas, una tras la otra, hasta que al salir, ya de noche, me fui encontrando con la amiga de un amigo: una prostituta que, además de eso, se dedicaba a la venta de droga.Le pedí que me llevara droga al hotel; otros 20 gramos para aguantarme hasta el sábado, encerrado en el cuarto, y cuando llegó, el cuadro, el olor eran muy desagradables; todo tirado, todo sucio, y el baño lleno de sangre de mi nariz que, al sonarme para seguir consumiendo, salpicaba todo, pero todo, de un rojo magenta tremendo.Apenas entró a la habitación del hotel, yo recibí la mercancía y me dispuse a drogarme, y me dijo ella que si la invitaba un trago y un “jalón”, y le dije que sí, con tal de que se largara pronto y me dejara consumir mi droga; cuando volteé a verla, ya se había desnudado, como si fuera yo a contratar sus servicios, y recuerdo haberle dicho: ¿qué te pasa? ¡No, no, no, no! ¡Si nada más me trajiste la droga y te vas; toma tu parte y adiós!Y sí, se fue, muy sacada de onda por la forma y el fondo.Y yo me quedé ahí, sin disfrutar del sol, de la playa, del ligue y de nada, sólo sufriendo, drogándome a lo tonto durante una semana completa.