Londres, 24 Oct (Notimex).- El primer avión de energía solar construido por Reino Unido, el Zephyr-6, estableció un récord histórico de duración de vuelo, al permanecer en el aire durante más de tres días, informaron hoy los responsables del proyecto.
El aparato aéreo no tripulado logró mantenerse en el aire por un total de 82 horas y 37 minutos con baterías que se recargaron con la luz del día, muy por arriba el actual récord mundial del avión estadounidense Global Hawk, de 30 horas y 24 minutos.
El vuelo fue realizado entre el 28 y el 31 de julio pasado en una base del Ejército de Estados Unidos en Yuma, el estado de Arizona, aunque su certificación oficial de su récord aún está en proceso, según un reporte de la cadena británica BBC.
La prueba del Zephyr-6 fue una demostración para las fuerzas militares de Estados Unidos, que están buscando un nuevo tipo de tecnología para apoyar a sus tropas en tierra.
Chris Kelleher, miembro de la firma británica de defensa e investigación QinetiQ, responsable de la fabricación del Zephyr-6 explicó que el aparato ofrece más ventajas que los aviones tradicionales, ya que son ideales para el reconocimiento del terreno.
“Los Vehículos Aéreos No Tripulados (UAVs, por sus siglas en inglés) ofrecen ventajas sobre los aparatos aéreos tripulados y aún sobre los satélites. Su ventaja principal es su persistencia porque uno podría estar allí todo el tiempo”, afirmó.
En declaraciones a la BBC, Kelleher agregó que el avión solar también se podría usar para retransmisión de comunicaciones en el campo de batalla, sin riesgo alguno para las fuerzas en el terreno de combate y con mayores ventajas que las satelitales.
“Un satélite pasa sobre el mismo lugar en la superficie de la tierra dos veces al día -y una de ellas de noche- por lo que realmente sólo obtiene una instantánea de actividad. El Zhephyr-6 podría estar observando todo el día”, destacó.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos financió el vuelo de demostración en el marco de su programa Demostración Conjunta de Tecnología de Capacidad (JCTD, por sus siglas en inglés), que tiene como fin promover las tecnologías para el campo de batalla.
“Pensamos que Zephyr-6 está muy cerca de ser un sistema que puede operar dentro de los dos próximos años. Tenemos aquí otro paso adelante en optimización; estamos tratando de diseñar un gran sistema y confiable”, afirmó.
El Zephyr-6, que pesa 30 kilogramos, fue guiado a control remoto hasta una altitud de operación en exceso de 18 kilómetros (unos 60 mil pies) y luego voló con piloto automático y comunicación vía satélite.
Además, abundó Kelleher, probó una carga útil de comunicación de aproximadamente dos kilogramos.
A primera vista, el Zephyr-6, impulsado por hélices, se asemeja a cualquier otro avión modelo y hasta tiene que ser lanzado a mano.
Pero este vehículo “sin piloto” con su envergadura de 18 metros incorpora tecnologías punteras mundiales.
Su estructura contiene material de fibra de carbono ultraligero y el avión vuela con energía solar generada por dispositivos solares de silicio amorfo, no más gruesos que hojas de papel, y por la noche, son movidas por baterías de sulfuro de litio cargadas en el día.
“Se ha hecho un gran esfuerzo para lograr los sistemas de almacenamiento de energía y reducción de peso. El sulfuro de litio tiene más del doble de densidad de energía de la mejor tecnología alternativa que son las baterías de polímero de litio”, agregó.
El Zhephyr-6 también ha demostrado que puede funcionar en temperaturas extremas, desde los ardientes 45 grados centígrados a nivel del suelo en el Desierto de Sonora, en Arizona, hasta los congelantes 70 centígrados bajo cero que se encuentran a altitudes de más de 18 kilómetros.
Los ingenieros de la compañía basada en Farnborough están colaborando ahora con el gigante aeroespacial estadunidense Boeing en un proyecto de defensa que tiene el nombre de código Vulture (Zopilote).
Este proyecto resultará en poner en el aire al avión más grande de la historia movido por energía solar y capaz de llevar una carga útil de 450 kilogramos.
Los estadunidenses consideran que el diseño deberá ser capaz de mantener su posición sobre un punto en particular sobre la superficie de la tierra ininterrumpidamente durante cinco años.
QinetiQ también está desarrollando tecnología UAV (vehículo aéreo no tripulado) para usos civiles en coordinación con expertos de la Universidad de Aberystwyth, que podrían utilizarse en el campo, en la aplicación de fertilizantes.
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