México, 24 Sep (Notimex).- Los principales bancos mexicanos están enfrentando retos debido a su rápida incursión en nuevos sectores minoristas, el deterioro del entorno económico y la restricción de liquidez global, señaló la calificadora Fitch Ratings.

Anticipó que el desempeño de estos bancos (BBVA Bancomer, Banamex, Santander, HSBC, Banorte y Banco Inbursa) seguirá debilitándose en cierto grado hasta que los problemas de calidad de los activos sean contenidos por completo, aunque no prevé presiones a la baja sobre las calificaciones como emisores.

Señaló que la tendencia de los indicadores financieros entre los principales bancos es variada, aunque el desempeño reciente se ha caracterizado por un deterioro en la calidad de activos, crecientes provisiones y bajos y volátiles resultados por intermediación.

En el reporte semestral sobre los seis mayores bancos calificados por Fitch en la escala internacional, indicó que los portafolios de consumo en México mantienen un desempeño entre los más débiles dentro de los sistemas bancarios en Latinoamérica.

Sin embargo, precisó, altos márgenes de interés, diversificación de fuentes de ingreso y costos operativos controlados, han ayudado a mantener una adecuada rentabilidad.

El director senior de Instituciones Financieras para América Latina de Fitch, Alejandro García, dijo: "Más allá de la desaceleración, algunos factores estructurales siguen limitando el potencial de crecimiento y las perspectivas económicas han incrementado los retos para las instituciones bancarias".

La agencia internacional comentó que a excepción de la calidad de los activos y la rentabilidad, otros factores de análisis, como la suficiencia de capital y la liquidez, no han sido afectados significativamente y se mantienen sólidos.

Fitch informó que mantendrá un monitoreo estrecho sobre la calidad de activos y su efecto en utilidades y no descarta la posibilidad de rebajas en las calificaciones individuales si el entorno continúa deteriorándose, o si el desempeño de alguna institución empeora más de lo anticipado.

Por otra parte, expuso que el adverso ambiente económico global, que previamente había tenido un impacto limitado en el sistema bancario, genera presiones por medio de mayores niveles de inflación y tasas de interés.

"La disminución en el ingreso disponible de las familias y el creciente desempleo probablemente continuarán impactando el desempeño de las carteras minoristas y, en menor medida, el de los créditos comerciales", añadió.

Mencionó que los créditos al consumo se han desacelerado, aunque mantienen un crecimiento anual de 7.0 por ciento a julio 2008.

Los créditos comerciales se mantienen como el principal factor para el crecimiento de la cartera crediticia al aumentar 24 por ciento anual, mientras los créditos hipotecarios crecen a un robusto 14 por ciento, anotó.

En opinión de Fitch, es factible que el crecimiento del portafolio crediticio se mantenga en tasas de dos dígitos en términos reales, impulsado principalmente por préstamos al sector comercial e industrial.