Por Francisco Ramírez. Corresponsal
La Habana, 1 Oct (Notimex).- Economistas y disidentes pronosticaron hoy una contracción de la producción agrícola en Cuba, mientras el gobierno apela a los controvertidos topes de precios para frenar la especulación y varios “agromercados” se encontraban desiertos.
Tras el anuncio oficial de que se aplicará un “techo” a los precios de libre oferta y demanda hasta los máximos existentes antes de la devastación de los huracanes Gustav y Ike, muchos vendedores dejaron de aparecer en sus puntos de venta y las ofertas eran precarias.
Aunque autoridades han negado que exista la intención de erradicar los Mercados Agropecuarios de Oferta y Demanda (MAOD), como se hizo en la década de 1980 con los mercados libres campesinos, un reportaje del diario Juventud Rebelde generó algunas interrogantes.
En entrevista con el periódico, el subdirector de la estatal Unión Nacional de Acopio, Manuel Aguero, adelantó que a partir del próximo año la política relacionada con la producción y comercializacion “se transformará gradualmente”.
El objetivo es que “lo mejor vaya para los Mercados Agropecuarios Estatales” (MAE), creados por el gobierno para competir con los MAOD, preferidos hasta ahora por los consumidores, pese a sus elevados precios, debido a la calidad y surtido de productos.
“(La Unión Nacional de) Acopio concentrará en los mercados estatales todo lo que pueda, de acuerdo a la logística con que cuente”, dijo el funcionario, quien reconoció que el productor debe “tener un precio estimulante por parte” de ese ente estatal.
Aguero admitió que, hasta ahora, los campesinos seleccionan sus producciones y en muchas ocasiones destinan la mejor a donde más ganancia obtengan, o sea, los intermediarios, pero indicó que el Estado, al contratar las cosechas, determinará cuál será su destino.
Los huracanes Gustav (30 de agosto) y Ike (9 de septiembre) arrasaron cientos de miles de hectáreas de cultivos, destruyeron cosechas y arruinaron miles de toneladas de mercancías almacenadas, además de colapsar o dañar más de medio millón de viviendas.
Respecto a los problemas de abastecimiento y a los nuevos controles, Juventud Rebelde reconoció que las medidas “buscan repartir mejor lo poco que hay. Pero el problema sigue estando en la falta de producción agropecuaria”.
Asimismo, el diario manifestó que establecer topes en los precios, los cuales se dispararon en los “agromercados” tras los huracanes que azotaron a Cuba, es una solución emergente, no definitiva.
En un recorrido realizado este miércoles por Notimex en varios de esos establecimientos capitalinos, inaugurados en 1994, se apreció que al menos un tercio de los puntos de venta continuaban vacíos, mientras estaban congelados los precios en 16 productos.
Algunos “agromercados” estaban semidesiertos y era notable la ausencia de productos como arroz, frijoles, cebolla y ajo, mientras se vendían otros como aguacate, plátano, calabaza, naranja (de mediocre calidad) y frutabomba (papaya).
También se aplicó la venta regulada de algunos productos a cierta cantidad por persona, lo que constituyó la primera acción pública de racionamiento en la historia de estos mercados, nacidos bajo la premisa de la libre oferta y demanda.
En estos mercados ofrecen sus productos los campesinos privados que, con menos de un tercio de las tierras cultivables, son responsables del 60 por ciento de los tubérculos y raíces, hortalizas (62 por ciento), maíz y frijol (88), arroz (36) y las frutas del país (60).
Antes de que los vientos y las intensas lluvias causadas por ambos meteoros arrasaran campos y poblados en las provincias del oriente y occidente de la isla, Cuba había estimado que este año tendría que importar más de dos mil millones de alimentos que no puede producir.
Críticos del gobierno, algunos de los cuales aceptan la legitimidad de las medidas legales contra los especuladores, han expresado su temor de que con el control de precios el “remedio sea peor que la enfermedad” y que la situación empeore.
El ex preso político Eloy Gutiérrez Menoyo dijo a Notimex que ante la advertencia de que se va a perseguir a los especuladores “puede haber camioneros (intermediarios) que digan voy a esperar un tiempo a ver qué pasa y contribuyan a un mayor desastecimiento”.
“Si estás metiendo amenazas (.) dejan de abastecer. En estos momentos es peor porque cogen miedo. Esta gente tiene mucho dinero, no se van arriesgar, ya hay lugares donde no encuentras nada”, agregó el líder del grupo moderado Cambio Cubano.
El economista independiente Oscar Espinosa Chepe dijo que “estamos en una crisis muy seria y pienso que sí hay que tomar medidas legales, pero la solución no está en congelar precios, ni en medidas represivas,. sino tratar que la producción se reanime y flexibilizar la política”.
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