México, 8 Nov (Notimex).- Editor, ensayista, narrador, crítico literario, amante de la literatura clásica y universal, Gonzalo Celorio Blasco (1948), afirmó que la cultura mexicana es conocida en el extranjero, gracias a la creatividad, la obra y presencia del premio Don Quijote 2008: Carlos Fuentes.
Amigo de grandes plumas como Hernán Lara Zavala, Sealtiel Alatriste, Ignacio Solares, Vicente Quirarte, Rafael Ramírez Heredia y del propio Carlos Fuentes, Celorio sostuvo que “la resonancia que tiene la cultura mexicana en el concierto de la cultura universal” se le debe al autor de “La silla del águila”.
Así lo reconoció durante una entrevista realizada en su domicilio en Magdalena Contreras, donde habló de temas diversos, como su relación con el autor, el interés de Fuentes en mantener el diálogo con las nuevas generaciones y sus aportaciones a la cultura y letras mexicanas.
El también miembro número uno de la Academia Mexicana de la Lengua, se refirió a Fuentes como un “gran embajador cultural de México” y como un escritor importante para la literatura, pues su obra es trascendente, rica y significativa.
“Es un escritor importante para la literatura e importante también para la historia de la literatura. Fuentes es un hombre de cultura que hace reflexión política, que tiene un mundo enorme de intereses y que concluyen en una personalidad extraordinaria”, dijo.
Portando un pants en color negro y blanco, con tenis blancos, el autor de “Tres lindas cubanas”, aseguró que la obra “La región más transparente” de su amigo y colega Carlos Fuentes sigue vigente a 50 años de su publicación.
“Es una novela que puede considerarse como la precursora de lo que el propio Fuentes llama ensayísticamente: una nueva novela latinoamericana.
“Es una obra adaptada al ambiente cultural en el México del Porfiriato. No obstante, es una novela reveladora de la problemática social, política, económica, e intelectual del país y de manera particular de la Ciudad de México.
Sigue. Fuentes, un hombre. dos. México.
“El hecho de que este adatada no le quita vigencia literaria. Pues la complejidad urbana esta vigente, pues lo que ocurre en ella, es una especie de espejo enterrado, para decirlo con las propias palabras de Fuentes”, explicó.
Sin un antecedente como el de “La región más transparente” de 1958, agregó, no podríamos entender la narrativa latinoamericana que tiene un gran éxito y marco mito muy importante en la década posterior entre 1962 y 1967.
Años en los que se publicaron en América Latina, obras como “El siglo de las luces” de Alejo Carpentier, “Rayuela” de Julio Cortazar, “La ciudad y los perros” de Mario Vargas Llosa, “Tres tristes tigres” de Guillermo Carillo Infante, “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez y “La muerte de Artemio Cruz” del propio Carlos Fuentes, resalto.
Además de expresar su gusto por la música, el teatro, el cine y la literatura, el ex director del Fondo de Cultura Económica (FCE), aseguró que Carlos Fuentes llega a su 80 años, lucido, fuerte y lleno de vida.
“Es referente moral con respecto a su juicio político. Un personaje que nos ha enseñado a entender la problemática de la cultura mexicana y cuales son sus retos.
“De una manera positiva para la cultura mexicana, ha sido uno de sus grandes exponentes, en el contexto de la cultura internacional”, reiteró.
En medio de un centenar de publicaciones sobre literatura e historia, colocadas en su biblioteca a la que bautizo como “Capilla Gonzalina”, el también miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1994, recordó aquella reunión que se hizo en diciembre de 1993 en casa del escritor Hernán Lara Zavala, a unos cuantos pasos de su residencia y a la que asistió Fuentes.
“Generalmente nos reuníamos en casa de Hernán Lara Zavala para celebrar anticipadamente la Navidad. Acudimos esa vez, Sealtiel Alatriste, Ignacio Solares, Vicente Quirarte, Rafael Ramírez Heredia, el propio Fuentes y yo.
“Eran reuniones en donde nos resultaba un tanto difícil sostener una conversación con Fuentes, pues es un hombre muy difícil. En cambio todos a la vez funcionábamos como interlocutores decorosos”, indicó.
A decir de Celorio Blasco, no sólo en casa de Lara Zavala convivían, sino también en casa de Carlos Fuentes y otras más en un reconocido restaurante ubicado en la calle Miguel Angel de Quevedo en Coyoacán.
Sigue. Fuentes, un hombre. tres. Coyoacán.
“Es un gran aprendizaje el estar a su lado. En esas reuniones intercambiábamos ideas, opiniones políticas, gustos literarios, referencias cinematográficas, etcétera.
“A Fuentes le gusta hacer preguntas como: `¨Después de El Quijote, cuál es la novela más importante que se haya escrito?” En fin, eran reuniones muy agradables y cálidas. Todavía lo hacemos aunque ya no tan seguido por nuestras agendas de trabajo”, indicó.
El autor de Modus piriendi (1983), felicitó a su amigo y colega, quien el próximo 11 de noviembre cumplirá 80 años, deseándole al mismo tiempo, salud y éxito.
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