Denuncian líderes violación a derechos sindicales en Centroamérica
13 de Diciembre, 2008 - 15:31 —
Por George Rodríguez. Corresponsal
San José, 13 Dic (Notimex).- La violación a los derechos sindicales en Centroamérica tiene dos vertientes una violenta, que lleva hasta perder la vida, y la otra de desalentar cualquier movimiento gremial bajo la amenaza de despido de los trabajadores, plantearon expertos.
Reunidos en San José, los dirigentes sindicales expusieron los riesgos que enfrenta el quehacer cotidiano de los sindicalistas en Guatemala y Costa Rica.
Ser sindicalista en esta región significa desarrollar una actividad de alto riesgo, lo que representa desde perder el trabajo hasta la vida, expresaron a Notimex dirigentes de trabajadores que discuten el tema en esta capital.
En el caso de Guatemala, en lo que va de este año, 20 dirigentes han perdido la vida de manera violenta -en promedio un asesinato cada dos semanas-, por la acción de escuadrones paramilitares, citaron los líderes gremiales.
Lo que ocurre en Costa Rica no es violencia física, sino que se traduce en que cualquier iniciativa a constituir un sindicato en alguna empresa del sector privado significa, para quienes promuevan el movimiento, la pérdida del empleo, plantearon.
Las naciones centroamericanas cuentan formalmente con los instrumentos para que los derechos de los trabajadores incluidos el de reunión y el de negociación colectiva- sean respetados, pero en general la realidad es lo opuesto, indicaron los dirigentes.
El líder guatemalteco, Luis Lara, denunció que "en el caso de Guatemala (.) hay una acción permanente contra el movimiento sindical".
"En lo que va del año, tuvimos (.) 20 dirigentes asesinados, cosa que no hay ningún indicio, por parte del Ministerio Público, por parte del Ministerio de Gobernación (Interior), por parte de los tribunales de justicia de aclarar una sola situación", agregó.
"Además, se sigue manifestando una serie de llamadas telefónicas, anónimos, en contra de los movimientos sociales, específicamente amenazando a los dirigentes", en un contexto en el cual "el nivel de impunidad es grande", denunció Lara.
"Se agudizaron los asesinatos selectivos, entre ellos dirigentes sindicales, dirigentes ambientalistas y otro tipo de organizaciones que hay en búsqueda y lucha por construir una Guatemala distinta, más democrática (.) que permita vivir en paz", relató.
Interrogado sobre si en Guatemala persiste la acción de escuadrones paramilitares, como ocurrió durante la guerra (1960-1996) que convulsionó a esa nación centroamericana, el dirigente respondió que "así es, efectivamente".
Siguen "estos operativos por parte de escuadrones de la muerte, que son sicarios", una "política de terror para que la gente se mantenga inmóvil y no genere movilizaciones en la búsqueda de la construcción de una vida más digna, más democrática y más justa", subrayó Lara.
Al respecto su colega y compatriota, José Pinzón, aseguró que ese es el país donde el liderazgo sindical "es más peligroso, en todos los aspectos", lo que pone en duda la calidad de la democracia vigente en Guatemala.
"En un país que se precia de democrático, que no se le permita a uno de los sectores que son base de la democracia, como es el sindicalismo, existir, entonces de qué democracia estamos hablando", cuestionó Pinzón.
De inmediato respondió, a "una democracia hipócrita".
En el caso de Costa Rica, el sindicalista Dennis Cabezas planteó como necesario "desarrollar una estrategia por parte del movimiento sindical (.) para ver cómo nos organizamos", para lo cual "yo pienso que no es necesario llegar a las fábricas".
"Yo quisiera llegar a las casas (.) a las comunidades", para organizar sindicatos por sector de actividad, lo que puede lograrse "en las comunidades (.) en las barriadas, sin necesidad de que el patrón se entere", sugirió.
Esto, para que no sea necesario proporcionar al Ministerio de Trabajo nóminas de sindicalizados y que las listas lleguen "misteriosamente" a conocimiento de la parte patronal y "el patrón despida a todo mundo".
La secretaria de Política Sindical y Educación de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA), la salvadoreña Amanda Villatoro, dijo por su parte que en Centroamérica se cuenta con legislación laboral, pero que ésta no siempre se cumple.
"No es posible que teniendo tantas leyes (.) teniendo los convenios fundamentales ratificados prácticamente por todos los países (.) tengamos esta situación endémica", planteó.
Esto "no facilita políticas de desarrollo, mucho menos fortalecimiento de nuestras democracias", advirtió la sindicalista.
San José, 13 Dic (Notimex).- La violación a los derechos sindicales en Centroamérica tiene dos vertientes una violenta, que lleva hasta perder la vida, y la otra de desalentar cualquier movimiento gremial bajo la amenaza de despido de los trabajadores, plantearon expertos.
Reunidos en San José, los dirigentes sindicales expusieron los riesgos que enfrenta el quehacer cotidiano de los sindicalistas en Guatemala y Costa Rica.
Ser sindicalista en esta región significa desarrollar una actividad de alto riesgo, lo que representa desde perder el trabajo hasta la vida, expresaron a Notimex dirigentes de trabajadores que discuten el tema en esta capital.
En el caso de Guatemala, en lo que va de este año, 20 dirigentes han perdido la vida de manera violenta -en promedio un asesinato cada dos semanas-, por la acción de escuadrones paramilitares, citaron los líderes gremiales.
Lo que ocurre en Costa Rica no es violencia física, sino que se traduce en que cualquier iniciativa a constituir un sindicato en alguna empresa del sector privado significa, para quienes promuevan el movimiento, la pérdida del empleo, plantearon.
Las naciones centroamericanas cuentan formalmente con los instrumentos para que los derechos de los trabajadores incluidos el de reunión y el de negociación colectiva- sean respetados, pero en general la realidad es lo opuesto, indicaron los dirigentes.
El líder guatemalteco, Luis Lara, denunció que "en el caso de Guatemala (.) hay una acción permanente contra el movimiento sindical".
"En lo que va del año, tuvimos (.) 20 dirigentes asesinados, cosa que no hay ningún indicio, por parte del Ministerio Público, por parte del Ministerio de Gobernación (Interior), por parte de los tribunales de justicia de aclarar una sola situación", agregó.
"Además, se sigue manifestando una serie de llamadas telefónicas, anónimos, en contra de los movimientos sociales, específicamente amenazando a los dirigentes", en un contexto en el cual "el nivel de impunidad es grande", denunció Lara.
"Se agudizaron los asesinatos selectivos, entre ellos dirigentes sindicales, dirigentes ambientalistas y otro tipo de organizaciones que hay en búsqueda y lucha por construir una Guatemala distinta, más democrática (.) que permita vivir en paz", relató.
Interrogado sobre si en Guatemala persiste la acción de escuadrones paramilitares, como ocurrió durante la guerra (1960-1996) que convulsionó a esa nación centroamericana, el dirigente respondió que "así es, efectivamente".
Siguen "estos operativos por parte de escuadrones de la muerte, que son sicarios", una "política de terror para que la gente se mantenga inmóvil y no genere movilizaciones en la búsqueda de la construcción de una vida más digna, más democrática y más justa", subrayó Lara.
Al respecto su colega y compatriota, José Pinzón, aseguró que ese es el país donde el liderazgo sindical "es más peligroso, en todos los aspectos", lo que pone en duda la calidad de la democracia vigente en Guatemala.
"En un país que se precia de democrático, que no se le permita a uno de los sectores que son base de la democracia, como es el sindicalismo, existir, entonces de qué democracia estamos hablando", cuestionó Pinzón.
De inmediato respondió, a "una democracia hipócrita".
En el caso de Costa Rica, el sindicalista Dennis Cabezas planteó como necesario "desarrollar una estrategia por parte del movimiento sindical (.) para ver cómo nos organizamos", para lo cual "yo pienso que no es necesario llegar a las fábricas".
"Yo quisiera llegar a las casas (.) a las comunidades", para organizar sindicatos por sector de actividad, lo que puede lograrse "en las comunidades (.) en las barriadas, sin necesidad de que el patrón se entere", sugirió.
Esto, para que no sea necesario proporcionar al Ministerio de Trabajo nóminas de sindicalizados y que las listas lleguen "misteriosamente" a conocimiento de la parte patronal y "el patrón despida a todo mundo".
La secretaria de Política Sindical y Educación de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA), la salvadoreña Amanda Villatoro, dijo por su parte que en Centroamérica se cuenta con legislación laboral, pero que ésta no siempre se cumple.
"No es posible que teniendo tantas leyes (.) teniendo los convenios fundamentales ratificados prácticamente por todos los países (.) tengamos esta situación endémica", planteó.
Esto "no facilita políticas de desarrollo, mucho menos fortalecimiento de nuestras democracias", advirtió la sindicalista.


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