México, 22 Dic (Notimex).- Entre la apertura al público de nuevas zonas arqueológicas; magnas exposiciones que fomentaron el conocimiento de milenarias civilizaciones; la remodelación de espacios históricos como el Museo Nacional de Antropología; así como la polémica por el concierto del tenor Plácido Domingo en Chichén Itzá, transcurrió el 2008 en materia de Antropología e Historia.

Este año se vieron los frutos del trabajo que llevó varios años a especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de otras instituciones que participaron en la protección, investigación y difusión del patrimonio cultural de México.

El ejemplo más reciente es la apertura al público de la zona arqueológica de Peralta, en Abasolo, Guanajuato, que forma parte de un grupo de 12 nuevos sitios arqueológicos que anunció el presidente Felipe Calderón, como parte de las acciones de mejora y ampliación de la infraestructura cultural.

Peralta constituye una de las mayores expresiones arquitectónicas del Bajío. Es relevante ya que fue una cabecera de poder y ahí se concentró la sede del gobierno de más o menos 25 asentamientos distribuidos en esa región.

En este mismo contexto, a finales de este año, el INAH abrió al público otra zona arqueológica más, esta vez en el municipio de Tehuacalco, Guerrero.

Ello es con el propósito de ampliar el conocimiento de la historia, así como de propiciar el beneficio de las comunidades cercanas, generado por la derrama económica y el mejoramiento de las condiciones de vida del entorno poblacional.

En el contexto de la apertura al público de más espacios prehispánicos, durante la VI Mesa Redonda de Palenque se anunció que los especialistas del INAH están por terminar la consolidación del templo XXII de la zona arqueológica de Palenque.

En breve se darán a conocer los primeros resultados de las investigaciones hechas en torno a este antiguo edificio maya, que probablemente fue construido hacia el año 721 d.C., durante el gobierno de Ahkal Mo"Nab.

Sigue.

Tiene el INAH. dos. Mo"Nab.

Una de las actividades más destacadas que organizó el INAH en materia de exposiciones, es la magna muestra "Zares. Arte y cultura del Imperio Ruso. Colecciones del Museo del Hermitage", que actualmente se exhibe en el Museo Nacional de Antropología.

Y destaca porque se trata de una exposición conformada por más de 500 piezas que son parte del acervo permanente de uno de los museos más reconocidos del mundo: el del Hermitage. La exposición se enfoca a mostrar la época imperial de la Rusia antigua.

Se pueden apreciar una serie de objetos artísticos que datan del período en que los zares y zarinas estuvieron al mando de la dirección política, social y económica de esa nación.

La Dinastía Romanov sobresale de manera significativa por su larga permanencia en el poder (1613-1917), opulencia y la diversidad de sus gobernantes que, por 80 años, fueron mujeres.

Esta muestra estuvo precedida por "Isis y la serpiente emplumada", que tras exhibirse durante 80 días en la ciudad de Monterrey, como parte del Foro Internacional de las Culturas, estuvo también en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Antropología (MNA)

Con esta muestra se inauguró ese espacio diseñado para albergar muestras temporales en un espacio de tres mil 500 metros cuadrados. La remodelación formó parte de la serie de acciones que se llevan a cabo para devolver al MNA su esplendor, rumbo al Bicentenario de la Independencia de México.

Esta remodelación, que no implicó el cierre del recinto, consistió también en realizar acciones que si bien no fueron tan visibles, sí contribuyeron al adecuado funcionamiento del museo, como el mantenimiento a la subestación eléctrica, así como la intervención del espejo de agua del patio central del museo para impermeabilizarlo y corregir filtraciones.

Otra de las grandes exposiciones que recibió Monterrey fue "Teotihuacan, Ciudad de los Dioses", una muestra de 450 piezas representativas de una metrópoli que perduró ocho siglos. Las piezas exhibidas en más de dos mil metros cuadrados fueron aportadas en su mayoría por el MNA y la Zona Arqueológica de Teotihuacan.

Tras concluir su período en Monterrey, en enero de 2009, esta exposición será llevada a varias ciudades de la República Mexicana y posteriormente, como parte de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México, la muestra estará presente en varios recintos europeos.

Entre éstos figura el Museo del Quai Branly, en París; el Museo Reitberg, en Zurich, Suiza; y el Museo Martin-Gropius-Bau, en Berlín.

Sigue. Tiene el INAH. tres. Berlín.

Luego de que el 21 de mayo de 2007 una granizada provocó el derrumbe de una techumbre metálica en zona arqueológica de Cacaxtla, en el estado de Tlaxcala, este año el INAH reabrió al público este sitio, tras los trabajos de limpieza, remoción de escombros y reparación de una parte de la techumbre.

El diseño de la nueva armazón, con la que se restituyó la parte afectada, respetó las características del anterior, modificando lo referente a las inclinaciones para facilitar el desalojo de las aguas pluviales y eventuales granizadas que pudieran presentarse en el futuro.

Además, el INAH concluyó el programa de mantenimiento y limpieza integral de la zona arqueológica, en el marco del Programa de Prevención de Desastres en Materia de Patrimonio Cultural (PREVINAH), cuyas tareas comprendieron la ejecución de acciones para prevenir la corrosión y oxidación de los cerca de 11 mil metros que comprende el techo metálico, así como de los elementos mecánicos, incluidos los tensores que lo soportan.

Una de las mejores noticias en materia de antropología e historia fue que en junio pasado, la canciller Patricia Espinosa entregó al INAH un total de 941 objetos y fragmentos arqueológicos de las culturas prehispánicas del norte y centro del país, que fueron decomisados en diversos puntos de la frontera entre Estados Unidos y México.

No se sabe cuándo y en qué contexto estas piezas salieron de México, porque no estaban identificadas, no pertenecían a ningún museo, sino que se estima que fueron extraídas de cuevas del norte del país, a las que es muy difícil acceder.

Para traer al país estos bienes arqueológicos se llevó a cabo un proceso diplomático que duró cerca de siete años. Actualmente, el INAH gestiona la repatriación de miles de piezas arqueológicas ante países de Europa.

Según datos ofrecidos por el director general del INAH, Alfonso de María y Campos, en los últimos cinco años se han recuperado más de 19 mil piezas a través de decomisos.

Subrayó que no se trata de saqueos a museos o zonas arqueológicas, sino de cuevas a las que sólo pueden llegar espeleólogos, sobre todo en el estado de Coahuila.

El gobierno mexicano, ha informado el INAH, continúa con los procedimientos de reclamo por las vías jurídica y diplomática, ante el gobierno de Alemania, para la repatriación y entrega de un poco más de 700 piezas prehispánicas expoliadas, y que se encuentran incautadas y a salvo en el país europeo.

Sigue.

Tiene el INAH. cuatro. europeo.

Una de las polémicas del año fue la que desató el concierto del tenor Plácido Domingo en Chichén Itzá, pues colocó nuevamente la discusión en la mesa sobre cuál es el uso social que se debe dar a las zonas arqueológicas.

Incluso uno de los investigadores del INAH, Felipe Echenique March, interpuso una demanda ante la Procuraduría General de la República, contra quien resulte responsable, por la realización de dicho espectáculo.

Las autoridades del INAH siempre eludieron manifestarse respecto a la autorización del concierto, señalando que la facultad para aprobarlo o no era de la Secretaría de Educación Pública.

De cualquier forma, el Instituto condicionó el permiso final al gobierno del estado para la celebración del espectáculo, al pago de un seguro por 20 millones de dólares y una fianza de 50 mil dólares, para cubrir cualquier daño a las estructuras y monumentos que pudiera ocurrir antes, durante y posterior al evento.

Como parte de las actividades académicas, en noviembre pasado se llevó a cabo a VI Mesa Redonda de Palenque, en Chiapas, que durante seis días reunió a unos 70 especialistas de diversas nacionalidades, que ofrecieron lo más reciente en cuanto hallazgos de la cultura maya.

En ese contexto de la Mesa de Palenque, el presidente del Consejo Nacional de Arqueología del INAH, Roberto García Moll, reconoció que el desarrollo urbano en Tulum, Quintana Roo, está propiciando que el patrimonio, tanto histórico, como material, esté amenazado.

Los efectos del desarrollo urbano en la zona se colocaron en el centro de la discusión cuando la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decidió clausurar todos aquellos hoteles que consideró violaban las normas vigentes para la protección del medio ambiente, leyes forestales y derechos de uso del suelo, e incluso amenazó con demolerlos, no obstante que estaban amparados.

Según el arqueólogo García Moll, lo que está en juego en ese municipio no son sólo los manglares, sino las playas, la selva e incluso los sitios arqueológicos. Sin embargo, se trata de un problema jurídico que no sólo compete al INAH, sino a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a Parques Nacionales.