(Yuriria Rodríguez Castro)
De Grecia la de Homero, la de Sófocles, la de Ulises, la de los dioses, no quedaba hasta hace pocos días más que piedras para turistas, restos de palacios y templos como el Partenón. Pero la corrupción, la pobreza y el desempleo han despertado a la Grecia dormida en el inconsciente de la historia y, este 2008, la cuna de la civilización occidental cierra con un levantamiento estudiantil de la llamada generación de los 700 euros. Ésta es una juventud sin expectativas laborales, con una tasa de desocupación del 23% y un sueldo medio que no supera esa cantidad de 700 euros. De ahí su nombre. Este país, que tenía el más bajo índice de suicidios en toda Europa, hoy luce pesimista, pero en lucha, como hace mucho no se le veía.
Estudiantes y catedráticos han salido a la calle; dos semanas atrás un policía mató a un joven de 15 años, Alexandros Grigoropulos; después, una bala hirió a un estudiante de secundaria, hijo de un líder sindical. La guerra civil está a punto de corroer Grecia. El partido derechista “Nueva Democracia”, liderado por el primer ministro Kostas Karamanlis, ha convertido a su país en territorio ingobernable.
Karamanlis se ha visto envuelto en escándalos de corrupción, mientras el presidente griego Karolos Papulias, sin más alternativa que la búsqueda de una negociación, se reunió con el G700, movimiento ciudadano que sirve de irónico paralelismo al Grupo de los 7 o G7, representante de los más poderosos gobiernos de Europa.
Grecia recibirá el año resguardando escuelas y Facultades, tomando la calle, tal como lo hará el 9 de enero próximo en Atenas, cuando se realice una manifestación masiva, como quizá no se ha visto antes.
A la Grecia que vio nacer la palabra democracia y su práctica en el pueblo, ésta le ha sido arrebatada con el tiempo y las mayorías se han quedado sin poder. La gente está en espera de un nuevo Ulises y una nueva Odisea.


Fecal es un ente maligno que
Anonimo on Jue, 12/25/2008 - 11:02