Quito, 8 ene (EFE).- El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, criticó hoy las protestas y amenazas de movilizaciones que han realizado varios grupos sociales y remarcó la actitud del Gobierno para abrir un espacio de diálogo.
Moreno reaccionó frente al anuncio de movilizaciones hechas en los últimos días por los movimientos indígenas, sindicatos, campesinos y pequeños mineros, y a las que hoy se sumó el magisterio.
El vicepresidente criticó a grupos de campesinos y pequeños mineros que han obstruido varias carreteras en el sur andino del país, opuestos a la aprobación de una nueva Ley de Minería, impulsada por el Ejecutivo, a la que consideran lesiva para el medio ambiente y el interés nacional.
Durante esas protestas, al menos catorce agentes resultaron heridas y una ambulancia de la Policía fue incendiada por los manifestantes, que también denunciaron una fuerte represión por parte de la institución del orden.
El incendio de automóviles cae en la figura de “hechos delictivos”, indicó Moreno, que también criticó el cierre de vías porque, “no se puede privar, absolutamente a nadie, de su derecho a la libertad”.
Además, consideró que “hay algunos dirigentes que no están actuando de acuerdo a la transparencia y a los propósitos y objetivos que tenemos todos los ecuatorianos”, pues señaló que la minería es un sector que, debidamente tratado, puede suponer una fuente de recursos para salir del subdesarrollo.
La ley, dijo, incluirá la “extracción, pero cuidando el medio ambiente y, sobre todo, considerando, de la mejor forma, el criterio de las comunidades”, donde se asienten los proyectos mineros.
Los manifestantes “están en el derecho de movilizarse, de manifestarse, están en el derecho de rechazar, inclusive, cualquier cosa que consideren injusta, el Gobierno lo analizará”, apuntó Moreno, pero remarcó que “la ley está para cumplirse”.
“Ningún ecuatoriano, ninguna persona puede detener, paralizar u obstruir el accionar público, las carreteras”, de acuerdo a la ley, recordó el vicepresidente.
De su lado, la Unión Nacional de Educadores (UNE) amenazó hoy con convocar a movilizaciones, si el presidente del país, Rafael Correa, no aprueba un aumento salarial para el magisterio.
Mary Zamora, presidenta de la UNE, indicó que su organización “ha determinado y resuelto que para el día jueves 22 de enero, vamos a una marcha nacional del magisterio, si hasta esa fecha el presidente Correa no ha firmado el decreto ejecutivo que ponga en vigor el justo aumento salarial” para los profesores.
La amenaza de la UNE se suma a la convocatoria que hiciera el miércoles pasado la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), la organización social más fuerte de Ecuador, para una movilización nacional contra la Ley Minera.
También el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) convocó hoy a una protesta general para el 15 de enero, por una mejora salarial a la aplicada por el Gobierno, de unos 18 dólares mensuales.
De su lado, los dirigentes de la protesta minera en el sur de Ecuador, decidieron hoy declarar una “tregua unilateral” hasta el 20 de enero, para sumarse a la convocatoria de los indígenas.
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