Miami (EE.UU.), 14 ene (EFE).- Los abogados del general panameño Manuel Antonio Noriega defendieron hoy los argumentos en contra de su extradición a Francia, que lo reclama por lavado de dinero, al alegar que por su condición de prisionero de guerra debe ser enviado de inmediato a Panamá.

En una vista judicial celebrada en Miami, un panel de tres jueces del Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta escuchó los alegatos del equipo legal de Noriega, integrado por Frank Rubino y Jon May, sin que el militar panameño estuviese presente.

Los magistrados Jane Restani, Ed Carnes y Joel James deben decir si Noriega tiene derecho a recurrir la decisión del juez federal William Hoeveler, que en agosto de 2007 negó el argumento de que como prisionero de guerra no puede ser extraditado a Francia porque ello va en contra de la Convención de Ginebra.

Ese tratado internacional permitió a Estados Unidos mantener al general panameño detenido después de concluir las hostilidades entre este país y Panamá.

Durante la audiencia, los jueces se preguntaron si el ex hombre fuerte de Panamá (entre 1983 y 1989) podría seguir bajo la protección de la Convención para evitar su extradición a Francia, luego de que el Congreso de EE.UU. aprobó una ley en esa medida en el 2006.

La ley limitó los derechos de los enemigos combatientes que son detenidos en la base naval estadounidense en Guántanamo (Cuba) a presentar Hábeas corpus en tribunales estadounidenses, incluyendo los relacionados con casos criminales.

Restani opinó que la Convención no aplica en sí misma a los argumentos de Noriega, según lo establecido en la ley aprobada en el 2006.

May dijo que estaba en desacuerdo con la interpretación de esa ley y recordó a los jueces que su principal preocupación debe ser tomar en consideración los derechos que están establecidos en la Convención de Ginebra.

Mientras, el fiscal federal Sean Cronin dijo que la defensa no puede seguir invocando la Convención para impedir la extradición de Noriega a Francia, porque en este caso ese tratado no tiene jurisdicción.

Añadió que la única limitación para trasladar a un prisionero de guerra a otro país es si esa nación no es signataria de ese tratado.

El trío de jueces no emitió de inmediato un dictamen sobre el asunto, pero en caso de ser desfavorable a Noriega, su defensa ha dicho que podría recurrir ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

May declaró a periodistas al culminar la audiencia que la Convención de Ginebra es uno de los más significativos tratados internacionales y precisó que se sentiría "muy satisfecho si Francia reconoce a Noriega como un prisionero de guerra".

Los abogados de Noriega recurrieron el dictamen del juez Hoeveler, que en un fallo de doce páginas el año pasado aclaró que se calificó a Noriega como prisionero de guerra en la década de 1990 por las preocupaciones expresadas por el acusado en torno al trato que iba a recibir mientras estuviera en custodia de EE.UU.

"Este tribunal nunca intentó, por ser el acusado denominado prisionero de guerra, protegerlo de todos los futuros procesos judiciales por delitos graves que él presuntamente hubiera cometido", precisó Hoeveler.

Noriega permanece en una cárcel de Miami tras cumplir con su condena en septiembre del año pasado y a la espera de que se decida el asunto de su doble solicitud de extradición, porque Panamá también lo reclama por violaciones a los derechos humanos.

El panameño, que fue capturado en 1989 en la invasión de EE.UU. a Panamá, recibió una condena de 40 años de prisión, que fue rebajada a 30 por haber cumplido cárcel, y luego a 20, por buena conducta, de los que cumplió 17 en septiembre del año pasado.

Noriega fue juzgado y condenado en Estados Unidos en 1992 tras ser acusado de permitir el envío a este país de los embarques de cocaína del desaparecido cartel colombiano de Medellín, en la década de 1980.

Francia ha solicitado al general panameño en extradición tras juzgarle en 1999 y ser condenado en ausencia a diez años de prisión por el lavado de unos 3,1 millones de dólares.