Roma, 26 Ene (Notimex).- La vigilancia de los campamentos de gitanos en la capital italiana aumentará tras recientes hechos de violencia atribuidos a ese grupo, anunció hoy el responsable de seguridad de la urbe, Giuseppe Pecoraro.Tras participar en una reunión del comité provincial para el orden y la seguridad, Pecoraro descartó, sin embargo, que Roma viva una emergencia."En los últimos días se verificaron terribles actos criminales a los cuales las fuerzas del orden darán una respuesta firme", dijo en relación a por lo menos dos ataques sexuales, en uno de los cuales estarían involucrados gitanos de nacionalidad rumana.Pero según Pecoraro esos hechos, ampliamente documentados por los medios locales, no son un índice del aumento de los delitos que, declaró, "contrariamente a lo que se dice están a la baja".En la reunión, en la que participó el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, fue aprobado un documento en el que fue precisado que los ilegales que vivan en campamentos "nómadas" serán expulsados y que la política será de "integración y represión"."En primer lugar es necesaria la eliminación de los campamentos ilegales para expulsar a todos aquellos que no tienen derecho a permanecer en territorio italiano, para transferir en los campamentos autorizados a quienes tienen ese derecho", dijo Pecoraro.Alemanno confirmó que ya han sido establecidas las zonas de las afueras de Roma en la que serán instalados campamentos legales de gitanos, pero no quiso especificar cuáles eran, para evitar protestas de la población.Dijo que uno de los campamentos gitanos más grandes de la capital, el llamado Casalino 900, podría ser próximamente cambiado de lugar con el acuerdo de sus habitantes.También anunció aumento de agentes del orden y de la iluminación en las zonas consideradas más peligrosas desde el punto vista de la seguridad pública.Por su parte, el predecesor de Pecoraro, Achille Serra, consideró "superficial" amenazar con la expulsión de los gitanos, cuando "el 75 por ciento son italianos y el 20 por ciento rumanos"."¿A quién quieren echar, si el 75 por ciento de los gitanos son italianos y el 20 por ciento rumanos? Lo que se necesita es manejar el problema y no echar gasolina al fuego", declaró a una radioemisora local.En noviembre de 2007 las autoridades romanas iniciaron la expulsión de rumanos ilegales luego de que un gitano de esa nacionalidad violó y asesinó a una italiana.Sin embargo, las expulsiones se detuvieron tras las protestas de Rumania, que ese año entró en la Unión Europea.