Roma, 18 Feb (Notimex). El Consejo de Gobernadores del FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) eligió hoy al nigeriano Kanayo F. Nwanze como su presidente, en sustitución de Lennart Bage.Bage fue quien advirtió sobre el nivel "peligrosamente bajo" de las reservas de alimentos mundiales y Nwanze era vicepresidente del FIDA, una agencia de Naciones Unidas con sede en Roma y cuyo mandato es ayudar a los campesinos más pobres.Delegados de 165 estados miembros lo eligieron por aclamación entre otros cinco candidatos de Pakistán, Alemania, Israel, Níger e India, confirmó el organismo en un comunicado."Nuestro desafío será hacer de la agricultura el foco central de la acción de los gobiernos que permita reducir la pobreza y el hambre y obtener los Objetivos de Desarrollo del Milenio", dijo Nwanze, quien asumirá el cargo el próximo 1 de abril.El 32 periodo de sesiones del Consejo de Gobernadores del FIDA inició este miércoles con un llamado a favor de una mayor inversión en el sector agrícola para dar respuesta a la crisis económica y como impulso al crecimiento económico en los países más pobres del mundo.El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió en un mensaje mayores esfuerzos para ayudar a las poblaciones más vulnerables en los países en desarrollo."Debemos también contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional global, creando una mayor resistencia a las crisis y a los desafíos, incluido el cambio climático, que pone en peligro los avances en el desarrollo tan difícilmente conseguidos", afirmó.El Consejo de Gobernadores, máximo órgano decisorio del FIDA, reúne a los representantes de los 165 estados miembros.En la sesión inaugural, Paulo Bernardo Silva, ministro de Planificación, Presupuesto y Administración de Brasil, señaló que la lucha contra la pobreza se debe poner en el primer lugar de la agenda internacional."Las decisiones que tomen los gobiernos, por la dimensiones improcedentes de la crisis económica, deben ser estructurales, que provoquen cambios en profundidad", dijo.Dirigiéndose a la última sesión del Consejo de Gobernadores, el presidente saliente del FIDA, Lennart Bage, subrayó la necesidad de asumir un nuevo compromiso con la agricultura, cuya inversión ha declinado de manera sistemática a los largo de las últimas dos décadas.Señaló que la volatilidad de los precios de los alimentos presenta un desafío permanente para los sectores de la población más vulnerables. "No se pueden descartar nuevas subidas de precios", añadió."Las reservas de alimentos siguen siendo peligrosamente bajas", dijo, "y los suministros a largo plazo no van al mismo ritmo que la demanda".