Divide a exilio cubano posible levantamiento de restricciones a Cuba
Miami, 1 Mar (Notimex).- Alberto Marrero, un exiliado cubano residente en Miami, acumula ropa, medicinas y algunos electrodomésticos para llevar a Cuba, con la esperanza de que Estados Unidos levante “rápido” las restricciones de viajes y de remesas a Cuba.
“Lo más importante es mi familia. tengo a mi madre y primos allá y quiero ayudarlos con dinero, medicinas y visitarlos más seguido, no cada tres años como ahora”, dijo Marrero, de 35 años, en el restaurante Versailles, un centro de reunión de la comunidad cubana exiliada en el barrio de “La Pequeña Habana”.
Un gran número de cubanos que ha salido de la isla durante los gobiernos de Fidel y Raúl Castro, ha tenido que rehacer sus vidas en Miami, una ciudad en donde barrios enteros como “La Pequeña Habana” y ciudades como Hialleah están copados por cubanos.
Al igual que Marrero, un gran número de cubano-estadunidenses están deseosos de que se levanten las restricciones impuestas por el gobierno de George W. Bush en 2004 para alentar cambios democráticos en la isla, y que en su campaña, el presidente Barack Obama prometió levantar.
Del otro lado están los que apoyan las medidas, porque consideran que los que envían dinero y visitan la isla para gastar sus dólares, ayudan a apuntalar la maltrecha economía de Cuba y socavan el embargo comercial impuesto por Estados Unidos hace más de 40 años a la isla.
El debate se volvió a reactivar hace unos días, cuando en el Congreso estadunidense, la Cámara baja aprobó una legislación que permitirá que los cubano-estadunidenses viajen una vez al año (en vez de cada tres) y que gasten 179 dólares al día durante su estancia.
La nueva legislación amplía las visitas que se pueden realizar a los familiares en Cuba; ahora, además de padres, abuelos, hermanos e hijos, pueden viajar tíos y sobrinos.
También revierte trabas a venta de medicinas y alimentos a Cuba, sin que el pago sea por adelantado, sino al recibir el producto, lo cual aún tiene que ser aprobado en el Senado.
En el Congreso, varios legisladores presionan por un cambio en la política exterior de Estados Unidos hacia la isla y afirman que la flexibilización del embargo ayudaría a promover la democracia en el país caribeño.
Según el republicano de más rango en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Richard Lugar, la política estadunidense de presionar al gobierno de Cuba con la imposición de un embargo comercial estricto no ha empujado a la isla hacia un gobierno democrático y debería replantearse.
La ofensiva contra el bloqueo a Cuba incluye un informe del prestigioso Instituto Brookings, que recomendó a Obama iniciativas como suavizar el embargo comercial, revisar la inclusión de Cuba en la lista de naciones que patrocinan el terrorismo y las restricciones a los viajes.
El representante de origen cubano, Lincoln Díaz-Balart, un opositor al régimen cubano, negó que haya algo nuevo en esto y que sólo es una reafirmación de las posiciones mantenidas por algunas personas durante mucho tiempo.
En opinión del profesor Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, estas iniciativas y recomendaciones tienen como objetivo “apurar” y “presionar” al presidente Obama y a la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Pero desde su punto de vista, el nuevo gobierno de Estados Unidos. debe ser cauteloso y no entregar su política exterior, sin antes una verdadera prueba de cambio en la isla.
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