México, 14 may (EFE).- El Gobierno mexicano pedirá la creación
de un fondo internacional que le resarza de los daños económicos
causados por la epidemia de la gripe A, con el argumento de que manejó
de forma responsable la información sobre el virus AH1N1 y decretó la
alerta sanitaria a tiempo, hace ahora tres semanas.
A medida que el
virus remite en México, el país centra sus esfuerzos en defender, ante
diferentes organismos internacionales, que la cooperación entre países
es la única manera de combatir a la epidemia y no las restricciones
unilaterales o la discriminación contra la nación latinoamericana y sus
ciudadanos.
El secretario de Salud de México, José Ángel Córdova,
afirmó hoy en la capital mexicana que el fondo se podría estructurar a
través de los organismos financieros internacionales.
El pedido
mexicano se hará efectivo en la reunión de la Asamblea General de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), que comienza el próximo lunes
en Ginebra (Suiza).
La idea de establecer un fondo para apoyar a la
nación más afectada por la gripe A, con 64 de los 69 muertos
registrados en el mundo, es una posibilidad que se había discutido ya
en la comunidad internacional desde la epidemia de Síndrome
Respiratorio Agudo Severo (SARS) que afectó a Asia en 2003.
México
argumenta que los países que cumplen con sus obligaciones sanitarias
internacionales de informar con oportunidad y transparencia del
surgimiento de una epidemia permiten que los demás "tengan una mayor
preparación y defensa para cualquier tipo de amenaza epidémica".
En
este sentido, Córdova afirmó que la alerta sanitaria fue establecida en
México a tiempo y la información fluyó de inmediato a la comunidad
internacional, lo que permitió evitar un daño "enorme" a la economía y
salud de otros países.
"Finalmente, el país que cumple, que informa, que comparte, es el país más afectado", sostuvo.
A
juicio del ministro mexicano, los daños económicos que padece un país
por una epidemia pueden ser "incluso hasta un estímulo para no
informar, cuidando la imagen (de un país) al exterior y dañando menos
las finanzas", lo que sería, no obstante, "absolutamente
irresponsable", opinó.
Por su parte, la canciller mexicana, Patricia
Espinosa, dijo hoy en Praga, al término de una reunión con las
autoridades de la Unión Europea, que "en un mundo global los retos son
globales y las respuestas tienen que ser globales".
Además, el
presidente mexicano, Felipe Calderón, ha sostenido en varias ocasiones
que México ha librado una batalla en favor de la humanidad.
El país
latinoamericano calcula que su Producto Interior Bruto (PIB) se
reducirá en un 0,3% adicional este año a raíz de la epidemia del nuevo
virus, y que la caída total será del orden del 4,1% en 2009.
Además,
por concepto de turismo ingresará este año sólo 9.355 millones de
dólares por concepto de turismo, 3.934 millones o un 30% menos que en
2008, debido a la epidemia de la gripe A.
Este sector ha sido el más
afectado por la epidemia, lo que se ha traducido en la cancelación de
vuelos, cruceros, cierre temporal de hoteles y planes de viaje de miles
de visitantes extranjeros.
La alarma generada por el brote de la
gripe A llevó, además, a varios países a suspender sus vuelos directos
a México o a desaconsejar los viajes al país latinoamericano.
Si
bien naciones como Uruguay, Suiza y Bélgica recomendaron de nuevo a sus
ciudadanos viajar a México, y otros como Perú y Ecuador reanudaron sus
vuelos, Cuba, Argentina y China mantienen la interrupción de la
conexión aérea.
En el ámbito nacional, por la suspensión parcial de
actividades decretada durante dos semanas para contener la epidemia,
las empresas privadas de Ciudad de México, el principal foco del brote,
registraron pérdidas por unos 1.147 millones de dólares.
Los últimos datos oficiales señalaron que el virus AH1N1 causó en el país 64 muertes y contagió a 2.656 personas.
Los
decesos equivalen al 2,4% del total de casos, frente al 2,5% reportado
este miércoles, por lo que el índice de mortalidad del padecimiento
continúa a la baja.
Además, de todas las víctimas, 59 presentaron
los primeros síntomas de la enfermedad antes del 23 de abril, día en
que México decreto la alerta sanitaria y solo 5 de los fallecidos
después de esa fecha.