Desacraliza Alberto Tovalín a cuatro generaciones de escritores

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México, 8 Jun. (Notimex).- Narradores, ensayistas y poetas pertenecientes a cuatro generaciones diferentes de las letras mexicanas, capturados por la lente de Alberto Tovalín en poses poco convencionales, cargadas de un sentido lúdico y desacralizador, se reúnen en la exposición fotográfica “Los conjurados”.

La muestra podrá ser admirada desde el pasado 6 de junio y hasta el 1 de julio, en la Casa del Poeta “Dolores Castro”, de Capulhuac, Estado de México.

Sergio Pitol, Carlos Monsiváis, José Luis Rivas, Alvaro Uribe, Luis Felipe Fabre, Juan Villoro, Alberto Chimal, Natalia Toledo y Rocío Cerón, forman parte del grupo de 51 autores mexicanos -a los que se suma Fernando Savater-, retratados de manera lúdica para sacarlos de su contexto literario.

Aparecen en plena conversación telefónica, acostados en el piso, sentados en la sala de su casa o mirando al cielo, con el propósito de mostrar una faceta que quizás en un gran número de casos no se hace patente en su obra: la humorística.

La muestra, organizada por la Coordinación Nacional de Literatura, del Instituto Nacional de Bellas Artes-Conaculta, congrega el trabajo que Alberto Tovalín inició en 1990.

Inspirado en el libro “Los conjurados”, de Jorge Luis Borges, decidió titularla así porque “con un rito se puede convocar a seres afines a una creencia, que en este sentido es a la literatura”.

A decir de Alberto Tovalín, para capturar las imágenes de los escritores mexicanos y de Fernando Savater aprovechó su amistad: “En el caso de Pitol, veía que a veces tenía buen click cuando estaba con sus amigos o gente de mi generación, así que aproveché esta situación.

Son fotos del momento que sacan del contexto de su profesión al autor. La exposición es una radiografía de los escritores mexicanos.”

Dentro del conjunto, su imagen favorita es la de Sergio Pitol, pues, según mencionó, haberlo puesto a posar en su casa de Xalapa, Veracruz, fue maravilloso. En este sentido, añadió que el proceso para tomarles las fotografías fue diverso.

El escritor Luis Felipe Fabre, quien además de aparecer en la exhibición, es autor del texto que acompaña el catálogo de la exposición, establece:

Su mirada es desacralizadora, lúdica, antisolemne, cargada de un humor más alegre que irónico, pero nunca exenta de malicia. Y todo esto sobre el melancólico telón de fondo que le es propio al arte fantasmático de la fotografía”.

En su opinión, los retratos de Tovalín despojaron a los escritores de toda parafernalia y pose literaria. “En la mayoría de las fotos no hay enormes libreros, ni escritorios, cuadernos o pantallas en blanco; en ninguno de los retratos, aparecen escribiendo, leyendo, declamando o autografiando alguno de sus libros”.

Fabre remata en su texto: “Sí, tal vez el verdadero retrato de un escritor consista en eso: la superposición del fantasma de la literatura y el fantasma del cuerpo: un doble espectro. Sí, “Los conjurados”: espectros que se buscan y se encuentran, la imagen fotográfica como una sesión espiritista donde Alberto Tovalín, con agudeza y humor, conjura, dispara, sorprende como médium”.

Otros escritores que conjurados por Tovalín deambulan en las imágenes son Rafael Antúnez, María Baranda, Mario Bellatin, Geney Beltrán Félix, Luis Jorge Boone, Jorge Brash, Hernán Bravo Varela, Víctor Cabrera, Emmanuel Carballo, Jaime Chabaud,, Antonio Deltoro, Beatriz Espejo y Luis Felipe Fabre.

Además de Inti García Santamaría, Alberto Lomnitz, Tedi López Mills, Ernesto Lumbreras, Carolina Luna, Fabricio Mejía Madrid, Carlos Monsiváis, Myriam Moscona, David Olguín, Ignacio Padilla, Sergio Pitol, José Luis Rivas, María Rivera, Alvaro Uribe, Paola Velasco, Enzia Verduchi y Juan Villoro, entre otros.

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