Esta tarde, alrededor de las cinco, Felipe Calderón Hinojosa, anunció sin previo aviso, la salida de tres titulares del gabinete del gobierno federal.

En su discurso, breve y sin motivos declarados, Calderón informó a los medios de comunicación de la dimisión de Eduardo Medina Mora, quien fungía como una de las piezas inamovibles de su equipo. En su lugar designó a Arturo Chávez Chávez, quien se había desempeñado como subsecretario de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación y antes había sido delegado de la PGR, en Chihuahua, cuando era el gobernador Francisco Barrios.

La etapa que le tocó a Chávez Chávez fue la de los feminicidios en dicha región, pero durante su administración sólo juntó recomendaciones de la CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos), pero no hizo nada por detener a los responsables.

Cabe señalar que la entonces diputada Eliana García Laguna, envió un extrañamiento a Santiago Creel, cuando éste fungía como titular de la Segob, señalándole que "para nosotros la reciente designación constituye una verdadera

estampa de impunidad al más alto nivel político. Con los antecedentes del señor Chávez, por lo menos existe sospecha y complicidad en los múltiples feminicidios ocurridos en Ciudad Juárez. Además, él tenía la responsabilidad

jurídica de brindar resultados a las víctimas y, por el contrario, entorpeció las investigaciones a través de sus funcionarios de enlace con la CNDH, lo cual lo hace una persona no confiable y totalmente inelegible por razones éticas, políticas y jurídicas para el cargo designado".