San José, 24 Sep (Notimex).- El presidente costarricense Oscar Arias señaló hoy que desde su última participación en la Asamblea General de la ONU, hace dos décadas, un país centroamericano "vio despertar de nuevo el demonio de un golpe de Estado", en alusión a Honduras."El escenario no es esperanzador", ya que la región corre el riesgo de "un retroceso" a décadas pasadas marcadas por los conflictos armados, indicó el gobernante al participar en la 64 Asamblea General de Naciones Unidas.Arias funge como mediador para resolver la crisis hondureña desatada el 28 de junio pasado, cuando el mandatario Manuel Zelaya fue derrocado y desterrado a Costa Rica. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti fue designado para encabezar el gobierno de facto."Para quien viene de Latinoamérica, es difícil no sentir que estamos siempre rescatando nuestro futuro de las garras de nuestro pasado, siempre intentando despegar en una pista en donde algún insensato derramó aceite hace mucho tiempo", dijo."Seguimos sin alcanzar un mayor desarrollo, sin construir una mejor democracia. Seguimos sin ahuyentar de nuestra realidad la sombra del militarismo y de la opresión. Estos problemas se repiten, en diferente grado, en la mayoría de las naciones en desarrollo", señaló.Durante su discurso, difundido en esta capital por el Ministerio de Comunicación de Costa Rica, Arias fustigó el mantenimiento de los ejércitos, al señalar que sólo han servido para perjudicar al continente.Indicó que en las últimas dos décadas, las fuerzas armadas centroamericanas también recibieron 60 mil millones de dólares en asistencia."Los ejércitos de nuestra región recibieron casi 60 mil millones de dólares para combatir enemigos imaginarios, mientras nuestras poblaciones luchaban contra la crisis económica con las manos vacías", apuntó el premio Nobel de la Paz 1987.Arias aseveró que la humanidad enfrenta el desafío de "fortalecer las democracias, reducir el gasto militar y cooperar para enfrentar el cambio climático.Ante esos retos "no podemos fracasar. No podemos desfallecer. No podemos retroceder", acotó el presidente quien durante su primer mandato (1986-1990) participó en los procesos de paz en los conflictos armados de América Central.