Washington, 20 Oct (Notimex).- Organismos latinos y de derechos civiles urgieron hoy al Senado de Estados Unidos que rechace una enmienda que requeriría la inclusión de una pregunta sobre la ciudadanía y la situación migratoria en el censo de 2010.La enmienda de los senadores republicanos David Vitter y Robert Bennet, en caso de ser aprobada, generaría demoras en el censo y gastos adicionales por siete mil millones de dólares en investigación y planificación, indicaron.En rueda de prensa, en el edificio Dirksen del Senado, los activistas recordaron que además los formularios para el censo 2010 ya están impresos.El presidente de la Conferencia de Liderazgo sobre Derechos Civiles, Wade Henderson, dijo que la decimocuarta enmienda de la Constitución requiere el conteo de todos los habitantes del país para la asignación de escaños en el Congreso y fondos federales para diversos programas."La enmienda Vitter recuerda un periodo vergonzoso cuando el censo contaba a los afroamericanos como las tres quintas partes de una persona", lamentó Henderson con respecto a la discriminación sufrida por ese grupo racial en Estados Unidos.El presidente de la Nueva Red Demócrata, Simon Rosenberg, dijo que en caso de aprobarse, la enmienda interrumpiría un conteo ordenado de la población e iniciaría una polémica divisiva sobre la raza durante el gobierno del primer presidente afroamericano del país, Barack Obama.La vicepresidenta de la Asociación Nacional de Abogados Hispanos, Liz López, sostuvo por su parte que la votación en el Senado sobre la enmienda, prevista para este miércoles, se pospuso para la semana próxima.Consideró que esta iniciativa tiene pocas probabilidades de prosperar porque fue presentada a última hora."El mayor peligro que hay es que la comunidad tenga miedo de participar por mala información", indicó López, tras enfatizar que esa medida afectaría a muchas comunidades minoritarias del país.La Oficina del Censo, que opera bajo el Departamento de Comercio, ha impreso ya 425 millones de un total de 600 millones de formularios.La inclusión de la pregunta sobre el estatus migratorio requeriría que se reescriba el código del software, se reprograme el escaner y se vuelva a capacitar a los trabajadores del censo.La enmienda, para preguntar sobre el estatus migratorio de la persona y excluir a indocumentados, "es inconstitucional, malintencionada y discriminatoria", indicó en una misiva EunSook Lee, directora del Consorcio Nacional de Servicios y Educación para Coreano-Estadunidenses.Las organizaciones que han rechazado la enmienda incluyen también a la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) y el Fondo Mexicano-Estadunidense para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF).Asimismo, la Asociación Nacional de Latinos Electos y Designados (NALEO), la Asociación Nacional para el Avance de Personas de Color (NAACP), el Centro para el Progreso Americano (CAP), el Centro de Justicia de los Asiáticos Americanos (AAJC), entre otras.Los activistas rechazaron la petición de algunos líderes evangélicos de boicotear el censo por la falta de una reforma migratoria integral al indicar que los fondos federales, incluyendo las destinOs a las escuelas, se asignan con base a los resultados del censo.

