Naciones Unidas, 19 nov (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU analizó hoy un informe en el que se denuncia el incumplimiento de las sanciones impuestas a Corea del Norte después del segundo ensayo nuclear que llevó a cabo en mayo. Los quince países que integran el máximo órgano de las Naciones Unidas estudiaron el documento elaborado por un grupo técnico durante una reunión a puerta cerrada donde también se discutieron posibles medidas para incrementar la eficacia de las sanciones contempladas en la resolución 1.874, aprobada el pasado 12 de junio. El presidente de turno del Consejo, el embajador austríaco Thomas Mayr-Harting, leyó a la salida del encuentro una declaración en la que se insta a redoblar los esfuerzos para implementar las medidas impuestas al régimen de Pyongyang. "El Consejo de Seguridad recuerda que el fin último de esta iniciativa es la desnuclearización pacífica, completa, irreversible y verificable de la península coreana", aseguró. El informe de los técnicos, del que Efe obtuvo una copia, indica que el régimen comunista norcoreano ha puesto en marcha diversos mecanismos y maniobras para tratar de eludir las sanciones internacionales. Asegura que Pyongyang ha creado "una altamente sofisticada red internacional para la adquisición, comercialización y venta de armas y material militar", con la que financiar sus actividades. En ella se emplean técnicas para esconder sus acciones ilícitas que incluyen el uso de compañías de transporte marítimo, inventarios engañosos, empresas pantalla y las múltiples transferencias de la carga para ocultar su origen. El documento también señala que el Gobierno norcoreano emplea técnicas de lavado de dinero en las cuentas bancarias que mantiene en el exterior para camuflar sus actividades. Entre ellas está la adquisición de productos de lujo para los dirigentes del régimen, pese a que la ONU se lo prohíbe, y señala que las autoridades italianas detuvieron el pasado julio la venta de dos yates que aparentemente iban destinados al líder norcoreano Kim Jong-il. El grupo de expertos puesto en marcha hace dos meses expresa la intención de proponer en próximos informes recomendaciones sobre qué nuevas firmas, individuos y productos deben agregarse a la lista de sancionados. El embajador adjunto de Reino Unido ante la ONU, Philip Parham, se mostró satisfecho con el contenido del informe y la labor de los técnicos de cara al fortalecimiento del régimen de sanciones. "Cualquier violación es grave, ya que el propósito de las sanciones es restringir la capacidad de actuación de Corea del Norte", apuntó. Parham recordó que el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) capturó en agosto una embarcación procedente de Corea del Norte cargada con armas y con destino a Irán, en violación del embargo de armas. Pyongyang aumentó la tensión en la península coreana este año con el lanzamiento en abril de un cohete de largo alcance y con un ensayo nuclear un mes después, al que siguieron diversas pruebas balísticas. El Consejo de Seguridad consideró que esta acción infringía la resolución 1.718 de octubre de 2006, adoptada después de la primera prueba nuclear de Corea del Norte y en la que se instaba a ese país a suspender su programa de misiles balísticos y se le imponían sanciones económicas. Por ello, se aprobó una segunda resolución, la 1.874, que activaba las sanciones contempladas en la de 2006.
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