Washington, 20 nov (EFE).- La asociación de Estados Unidos de tenedores de bonos argentinos en suspensión de pagos mantiene que el "default" ha costado 158.000 millones de dólares a los inversores y al erario público, en un informe con el que presiona al Congreso para que intervenga a su favor. El estudio, distribuido hoy a la prensa y enviado a todos los senadores y congresistas, estima que las pérdidas solo en Estados Unidos ascienden a 20.500 millones de dólares. La American Task Force Argentina (ATFA) ha publicado el informe cuando el Gobierno de Buenos Aires se prepara para hacer una nueva oferta de canje de deuda con la que pretende retirar la mayoría de los títulos en suspensión de pagos y volver a captar capital en los mercados internacionales. Robert Shapiro, copresidente de la AFTA, dijo que la oferta, tal y como ha sido descrita por el ministro de economía argentino, Amado Boudou, "no es seria", porque no mejora los términos del anterior canje, en el 2005, y "es casi despectiva". Shapiro, ex secretario adjunto de Comercio para Asuntos Económicos con el Gobierno de Bill Clinton, es el autor principal del estudio divulgado hoy. En él, suma el valor de los títulos que sufrieron la suspensión de pagos en el 2001 y la rentabilidad no recibida por los inversores entre 2001 y 2008, para llegar a una pérdida directa de 88.600 millones de dólares en todo el mundo. Como pérdidas indirectas contabiliza el dinero que los gobiernos no recaudaron sobre las ganancias de los inversores. También añade la caída del valor en dólares de las acciones de las empresas extranjeras en Argentina que acarreó la devaluación del peso, ocurrida por causa de la suspensión de pagos, según Shapiro. Con ello, llega a la cifra de 69.100 millones de dólares como costos indirectos. Shapiro usa la misma metodología para calcular el daño en Estados Unidos, donde los inversores perdieron 9.500 millones de dólares de forma directa y la merma indirecta ascendió a 11.000 millones, de acuerdo con sus cálculos. En comparación, el valor de los bonos que entraron en mora en el 2001 fue de 81.200 millones de dólares, casi la mitad del costo total de 158.000 millones que supuso la suspensión de pagos para el mundo hasta el 2008, según sus cifras, porque Shapiro añade los intereses no abonados y las pérdidas que él considera indirectas. La asociación había pedido al Congreso y al Gobierno de Estados Unidos durante años que presionara a Argentina para que reabriera la oferta de canje de deuda y ahora que Buenos Aires está a punto de hacerlo exige unos términos más beneficiosos para los acreedores.
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