Madrid, 9 Mar (Notimex).- La democracia en Chile es "estable y consolidada" y ello permitirá al presidente electo Sebastián Piñera superar desafíos pendientes y los nuevos retos surgidos tras el terremoto del 27 de febrero pasado, coincidieron hoy aquí expertos.El escritor chileno Jorge Edwards, el ex ministro José Joaquín Brunner y el ex embajador español José Antonio Martínez de Villarreal, destacaron aquí que la democracia de Chile es "estable y consolidada" para permitir entrar en ese proceso.En un evento en Casa de América de la sección "T+: Lecturas desde la ruptura ideológica", los tres participantes analizaron la situación en que la Concertación perdió el poder en las recientes elecciones en Chile y cómo una alternancia que iniciará el gobierno en dos días "es benéfica para el país".Edwards, quien confesó que votó por Piñera por creer en la necesidad de la alternancia y por desestimar los acercamientos de la Concertación con los comunistas chilenos, reconoció que existen los conflictos de intereses (empresariales) señalados a Piñera y su equipo.No obstante, expuso que eso debe mostrar "la virtud de la eficiencia empresarial para recuperar el dinamismo económico que se ha perdido en los últimos años con la Concertación y hacerlo sin perder el control político".Aseguró que mucha gente le pregunta por qué dejó de votar a la Concertación y dijo que no se ha vuelto de la derecha política, ni busca ser embajador ni ministro."He creído en la necesidad de una alternancia en el país, y en que una democracia moderna como la chilena se puede dar esa oportunidad de continuar con su crecimiento", expuso."Tengo un innato optimismo en que con Piñera se pone la culminación al trabajo de la Concertación, que ha sido estupendo", agregó.El ex ministro del gobierno de Eduardo Frei, José Joaquín Brunner, recalcó que con el gobierno de Piñera se prevé "la continuidad" de lo realizado por los anteriores gobiernos, pero "con énfasis en ordenar la acción ante la devastación del terremoto".Comentó que ante los efectos sociales, económicos y de infraestructuras, se observará la gestión del gobierno muy enfocada a la salud, la educación, la vivienda y las obras públicas.Expuso que sí existe el riesgo "de fusiones" entre el poder público y empresarial, en el que también influyen sectores culturales y con el favoritismo de los medios, y eso no tanto de Piñera sino como de algunos de sus ministros.Refirió que el nuevo gobierno deberá ser cuidadoso en el proceso de reconstrucción del país de la exclusión social y la seguridad ciudadana."Pero sobre todo seguirán con los acuerdos para que la sociedad se siga desarrollando en un horizonte de los próximos 10 a 20 años", abundó.Martínez de Villarreal remarcó que aún quedan retos pendientes en el país sobre las que deberá trabajar Piñera, como las diferencias en la distribución de la riqueza, "toda vez que el cataclismo puso de manifiesto que los pobres son los peores parados en la catástrofe".El embajador español añadió que el terremoto trastocó mucho al país y será determinante al menos en los tres primeros años del gobierno de Piñera, que tendrá como prioridad la reconstrucción del país.Consideró que en unos días se verá lo que marcará la dirección política del país, con la salida de la presidenta Michelle Bachelet y la llegada de Piñera a la presidencia."Bachelet y Piñera escenificarán lo que vendrá para Chile en los próximos años. Soy optimista con Chile, y quizá sea una prueba de humildad, pero creo que el país tiene mucho futuro brillante como ha sido en los últimos años", abundó.

