Tras las interrupción a Felipe Calderón en la conferencia de seguridad que realizó en días pasados en Ciudad Juárez Chihuahua, la señora Luz María Dávila, madre de dos de los 15 jóvenes asesinados en una fiesta el 31 de enero, ha recibido amenazas y burlas, según explicó su hermana Patricia Dávila.

En una nota publicada en el sitio de Internet de Radio Trece se menciona una entrevista con la Patricia Dávila quien describe la ola de acosos en contra a la su hermana María Dávila "cuando salimos (del evento) nos siguió un hombre muy elegante, de traje, que para mí eran de ellos y nos siguió más de 200 metros y nos fue presionando, acosando que quería mi número, mi dirección, mi nombre y por más que le decía que no, nos siguió hasta la calle principal", dijo.

Confesó, "desde ese tiempo para acá, mi hermana y yo no dormimos, ella a veces se tiene que quedar en otro lado y tenemos mucho miedo.

"A mí me hablaron (Patricia Dávila) hace menos de un mes y me dijeron que de mi casa salió una denuncia... yo les dije que no pero me contestaron que sí y que su jefe estaba muy enojado... que estaban a dos cuadras y que nos iban a levantar.

Por su parte, Luz María Dávila aseguró no creerle a la autoridad de que Israel Arzate, uno de los detenidos por esta masacre en el fraccionamiento Salvacar, sea el culpable, dudas que surgen a raíz de que Guadalupe Meléndez, madre de Israel Arzate, presunto responsable, ha asegurado que su hijo es inocente y que fue torturado para declararse culpable.

A lo que María Dávila respondió, "la mera verdad ya no se qué creer, si sea verdad o sea mentira. Porque es cierto que agarran a inocentes para culparlos y los culpables donde están.

"Lo quemaron, le quisieron sacar una uña, lo mojaban y le daban toques, le lastimaron su nariz, le ponían una bolsa para que él dijera que había hecho eso y claro, cuando dijo eso fue porque le dijeron que tenían a su esposa porque lo tenían tapado los soldados en el cuartel" concluyó.

Con información de RadioTrece.com