Luego de que este viernes se público la reforma penal que reduce el castigo a las madres condenadas por homicidio en razón de parentesco, el gobernador de Guanajuato Juan Manuel Oliva, informó que serán siete las mujeres que saldrán libres la siguientes semana.

Comentó que parte de las seis mujeres recluidas en el Cereso de Guanajuato (que dicen haber sufrido abortos espontáneos), hay otra que será beneficiada con los cambios a la ley.

Las siete reclusas pagan penas de 25 a 35 años de prisión en los penales de Guanajuato por la muerte de sus hijos. Todas fueron condenadas entre 2001 y 2008.

Hoy se público en el Periódico Oficial del Estado la nueva disposición que atenúa la pena por homicidio en razón de parentesco o relación familia descrita en el artículo 156 del Código penal, la cual establece: "que a la madre que prive de la vida a su hijo dentro de las veinticuatro horas, inmediatamente posteriores al nacimiento de éste, y además dicha privación sea consecuencia de motivaciones de carácter psicosocial, se le impondrá de tres a ocho años de prisión".