Al menos 22 periodistas mexicanos han sido asesinados en los últimos
cuatro años, según una organización defensora de la prensa, la cual
exhortó a México a emprender una "contundente respuesta federal" a los
peligros que enfrentan los periodistas que cubren la lucha antidrogas
del país.
El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en
inglés), con sede en Nueva York, dijo en un informe publicado el
miércoles que al menos siete periodistas han desaparecido y más han
huido del país desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo
en diciembre del 2006, cuando intensificó la ofensiva contra el
narcotráfico mediante el despliegue de miles de soldados y policías
federales hacia los bastiones de los cárteles.
La violencia de los narcotraficantes ha aumentado desde entonces,
cobrando más de 28.000 vidas tanto por la lucha entre cárteles como por
ataques cada vez más audaces contra las fuerzas de seguridad,
funcionarios del gobierno y periodistas.
"La violencia contra la prensa ha conmovido al país y socavado el
derecho a la libertad de expresión de los mexicanos", dijo el informe.
"Esta crisis nacional exige una contundente respuesta federal".
El CPJ dijo que los ataques --- y la incapacidad del Estado mexicano para
resolver muchos de ellos--- han llevado a muchos medios noticiosos de
México a abstenerse de cubrir hechos relacionados con las drogas y la
corrupción, mientras que otros han abandonado el periodismo de
investigación en esos campos.
Durante la última década, menos del 10% de los crímenes cometidos
contra los medios de comunicación han sido procesados con éxito, según
el informe.
El Comité dijo creer que al menos ocho de los 22 periodistas asesinados
fueron atacados debido a su trabajo en torno a la delincuencia y la
corrupción.
El CPJ destacó el caso de Bladimir Antuna García, un reportero de la
fuente policial del estado norteño de Durango, quien fue torturado y
estrangulado en noviembre. Una nota dejada con su cuerpo decía: "Esto
me pasó por pasarle información a los militares y escribir más de lo
que se debe, cuiden bien lo que escriben y no pasen información a nadie
o les puede pasar lo que a mí. Atentamente Bladimir Antuna".
Antuna García le había dicho a las autoridades que estaba recibiendo
amenazas, pero no se tomaron medidas, según el informe. Su muerte sigue
sin aclararse.
"Dado que los asesinos siguen en la impunidad, señalan los periodistas,
los informes investigativos y en profundidad sobre el crimen organizado
en Durango se encuentran paralizados", lamentó el informe.
El comité le pidió a Calderón que presente una iniciativa de ley que
considere los crímenes contra la prensa como delito federal, la
creación de un comité gubernamental que proteja a periodistas
amenazados y que un fiscal federal especial para delitos contra
periodistas tenga mayor autonomía.
El informe fue difundido un mes después de que investigadores de las
Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos visitaron
México para investigar las agresiones contra periodistas. Los
investigadores también pidieron a las autoridades mexicanas establecer
una manera de proteger a los periodistas.
"Mientras México siga permitiendo a los criminales controlar el flujo
informativo, más se deteriorará su condición de socio global
confiable", dijo el CPJ.
No hubo declaraciones inmediatas por parte del gobierno sobre el informe.