El ministro de Obras Públicas y Vivienda de Venezuela, Diosdado

Cabello, dijo a la prensa que el gobierno del presidente Hugo Chávez

está dispuesto a volver a negociar con Cemex, pero bajo lineamientos

"socialistas" nunca "colonialistas".

Cabello destacó que no le extrañan "para nada" las declaraciones

de directivos de la cuarta cementera del mundo, en el sentido de que

están abiertos a negociar la expropiación de su planta en el país, al

margen de un litigio que mantienen en tribunales internacionales.

"Ellos deben estar claros de que el gobierno venezolano no va a

negociar en condiciones de la colonia", manifestó el ministro

Cabello.

De acuerdo con versiones de prensa, el vicepresidente de

Finanzas de Cemex, Héctor Medina, dijo en la norteña ciudad mexicana

de Monterrey, que su empresa mantiene su "actitud para negociar fuera

del proceso de arbitraje" que entabló en una corte internacional.

El funcionario venezolano aseguró que Cemex se fue del país

rompiendo conversaciones de avenencia y recalcó que el gobierno de

Chávez espera reiniciar las negociaciones "bajo principios de

soberanía".

"Quien venga a Venezuela a hacer una obra debe tener claro las

condiciones de dejar un saldo positivo y hacer la respectiva

transferencia de la tecnología", aseveró Cabello.

Enfatizó que el gobierno venezolano llegó ya a acuerdos con las

cementeras Holcim (Suiza) y Lafarge (Francia), con lo que demostró

que "sin atropellos" se pueden alcanzar convenios.

Cemex reclama mil 200 millones de dólares por sus activos,

mientras que el gobierno venezolano los valora en unos 600 millones

de dólares, según analistas privados.

Antes de la nacionalización, Cemex era la mayor empresa del ramo

en Venezuela y producía el 50 por ciento de cemento en el país

sudamericano.