México.-

México.-China ejecutó hoy a tres japoneses por tráfico de droga, con lo que suman cuatro ciudadanos nipones que reciben la pena capital en el gigante asiático esta semana, lo que según Tokio podría afectar las relaciones bilaterales.

Los tres japoneses fueron ejecutados en la provincia de Liaoning, en el noreste del país, informó la agencia de noticias Xinhua, que cita al Tribunal Supremo chino.

Los tres ejecutados son Teruo Takeda, de 67 años; Hironori Ukai, de 48, y Katsuo Mori, de 67.

Mori fue detenido en julio de 2003 cuando se disponía abordar un avión en la ciudad de Shenyang, en la provincia de Liaoning, con destino a Japón y en posesión de 1.25 kilos de droga.

Ukai, por su parte, fue detenido en septiembre del mismo año con 1.5 kilos de droga escondida en la ropa, según Xinhua.

La ejecución se producen tres días después de que otro ciudadano nipón, Mitsunobu Akano, se convirtiera en el primer ejecutado en China desde que los dos países establecieron lazos diplomáticos en 1972.

El primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, juzgó la condena de Akano de 'lamentable y severa', aunque subrayó que Tokio no puede inmiscuirse en los asuntos judiciales chinos.

El ministro de Justicia japonés, Keiko Chiba, dijo este viernes que las ejecuciones podrían provocar un impacto en los lazos bilaterales.

'Me inquieto por las relaciones entre Japón y China cuando pienso en los sentimientos y la reacción del público japones', dijo Chiba en declaraciones a la prensa japonesa.

'Habría deseado que China hubiera reflexionado al respecto', agregó la funcionaria.

Amnistía Internacional considera que China es el país que más ejecuciones realiza en el mundo, con varios miles de casos anuales, aunque los datos concretos se desconocen porque Pekín los considera secretos de Estado y no los publica.

En total, 68 crímenes son penados con la pena capital y el tráfico de droga es uno de los que más duramente se castiga, ya que la posesión de 50 gramos puede ser penada con la ejecución.

Japón, que en 2008 ejecutó a 15 reos, es por su parte el último gran país industrializado junto a Estados Unidos en aplicar la pena de muerte, aunque generalmente la aplica a quienes cometen varios homicidios.