Nueva York.- Autoridades de Arizona que batallan

con el gobierno del presidente estadunidense Barack Obama sobre la ley

migratoria estatal enfrentan un obstáculo imprevisto para la aplicación de la

medida, apuntó hoy el diario The Wall Street Journal.

El periódico señaló que según la nueva legislación

la policía local puede detener a inmigrantes indocumentados, pero sólo el

gobierno federal podrá deportarlos.

Indicó que debido a que la agencia federal de

migración sugirió que no ayudará a lograr las metas de la ley SB 1070,

programada para entrar en vigor este jueves, la policía local se vería obligada

a elegir entre mantener a los detenidos en las prisiones estatales o dejarlos

en libertad.

La ley antiinmigrante convierte en crimen estatal

permanecer de forma ilegal en Arizona y exige a la policía que detenga a

alguien por infracciones rutinarias como exceso de velocidad, comprobar el

estatus migratorio si hay una "sospecha razonable" de ser

indocumentado.

El diario destacó que la policía puede detenerlos

mientras aclaran su estatus migratorio, pero los procesos de deportación sólo

pueden ser llevados a cabo por las autoridades federales.

El martes, Matthew Chandler, un portavoz del Departamento

de Seguridad, que coordina el Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE),

dijo que las prioridades de las autoridades federales se aplican para quienes

crucen recientemente la frontera.

Además por delitos en casos de reingreso ilegal al

país y a criminales peligrosos que representan un riesgo de seguridad pública.

Los agentes de policía en Arizona y en el resto del

país tienen actualmente la capacidad de ponerse en contacto con ICE para

verificar el estatus migratorio de las personas que se detengan.

Luego, la agencia confirma si una persona es

deportable, es decir si la persona no cae en una categoría de prioridad, se le

daría una notificación para comparecer ante un juez de migración, pero no sería

detenido por el gobierno federal.

Eso significa que el individuo podría permanecer en

el país durante meses o años, mientras que pueda batallar contra una

deportación. Según la agencia de seguridad, en Arizona viven cerca de 460 mil

inmigrantes indocumentados.